sábado, 16 de julio de 2011

Indagación - ¿Es lo existente real?

Si asumimos como real cualquier cosa que produzca la mente, entonces los señalamientos de la no dualidad no funcionan, porque al tomar lo creado por el pensamiento como algo real (es decir, al pensamiento mismo), haría que tomes como real también al que mira el pensamiento. Y este es el surgimiento de la dualidad precisamente. El sujeto observador y lo observado. 
Hay algunas palabras básicas que opinamos que son muy adecuadas para ordenar una significación ontológica.
Por ejemplo, decimos que es Real aquello que es permanente e irreal lo impermanente. 
Aparte de esto tenemos las palabras existente e inexistente. Un pensamiento existe temporalmente, pero no es real puesto que así como ahora lo veo, luego dejo de verlo, y ¿dónde está ese pensamiento cuando no lo veo? Hay que mirar dónde está realmente y no responder que está por ahí en la conciencia o en quién sabe dónde, ya que esto es otra pila de pensamientos que asumimos como que nos dicen una verdad.
Por otro lado, cuando indagamos acerca de la realidad del yo, lo que hacemos es comprender sus características no permanentes (pensamiento, cuerpo, sensaciones, personalidad, carácter, etc.) para entonces apreciar el aspecto permanente de Si mismo, y a eso lo llamamos Real. Las ideas que forman lo que llamamos yo son irreales, porque al realizar la verdad (absoluta) de Ser, se demuestra que este yo es inconsistente, ilusorio, cambiante. Por tanto, según estas premisas es irreal... Incluso está la instancia en que se revela como algo obvio la inexistencia de ese yo en un momento dado... desaparece el yo formado por las ideas, las sensaciones y los sentimientos, para revelarse la permanencia y autenticidad de Ser... 
Del mismo modo, es preciso comprender que toda "existencia", es decir, todo objeto existente (por ejemplo una manzana), no existe o no "es"... como algo separado de la conciencia que de él se tiene. Y para esto se procede a observar agudamente cómo lo que le da aparente realidad es la percepción sensorial, y esta no es otra cosa que conciencia (aún cuando la conciencia es todavía más amplia que la percepción sensorial). 
Además de la percepción del objeto, tenemos la conceptualización de él, es decir, el nombre que le damos: manzana. ¿Cómo podríamos afirmar que el pensamiento (palabra e imagen) manzana es más real que la percepción sensorial que nos indica un color, una forma, una solidez y que además despierta el apetito?
Luego podemos preguntarnos... esta manzana, ¿cómo es que sé que existe? ¿Por cuál medio puedo asegurar la existencia de la manzana, de la mano que la sostiene o del cuerpo que la desea?
Así, tenemos percepciones sensoriales, ideas acerca de lo percibido, un espacio donde esto acontece, un tiempo en que sucede, un cuerpo con sus sentidos y su cerebro con el sistema nervioso que organizan las percepciones, y este cuerpo a su vez es todo un funcionamiento glandular, incluso energético, atómico, etc... y además tenemos los conceptos que ordenan y capturan, abstraen, todo este movimiento consciente.
¿Quién es el dueño de todo este movimiento consciente? 
Esto es indagación, la investigación directa, constatación que no deje dudas.
Maria Luisa

2 comentarios:

gorka dijo...

Gracias amiga!

Ha clarificado muchas cosas en esta mente....

Un abrazo!

MARIA LUISA dijo...

Un gran abrazo Gorka, amigo

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