lunes, 18 de enero de 2010

El Jnani



Jnana es conocimiento esencial. 
No conocimiento de algo, 
no es tener respuestas. 
Jnana se refiere 
a la inteligencia esencial 
que se abre en plena comprensión, 
o reposa como el Si mismo.



















El jnani, por otro lado, es el individuo que muestra esta comprensión, y que como tal, no se considera una entidad aislada… ni unida. El jnani es quien ya no tiene preguntas… ni respuestas. Porque no se sostiene en la mente. El jnani sabe, quizás y según el caso, de haber tenido un recorrido, y sabe que esto fue una ilusión, ya que ha descubierto su esencia inmutable, y como lo absoluto, comprende que las proyecciones son reflejos de su mente. Proyecciones tales como ser un buscador o un encontrador. El jnani es el realizado, para los que lo ven… pero para si mismo, es solo ser. Porque se comprende que ser “realizado” apunta a alguien con el mérito de haber encontrado la respuesta final, y esto es contradictorio con el hecho de que esta respuesta hallada es: que no hay entidad sabiendo algo… sino puro saber, como conciencia esencial. Así… ¿qué realizado puede ser uno?









 Hay una historia acerca de un reconocido sabio que reposaba en una piedra en medio de la ladera de una montaña, acompañado de su discípulo, quien silenciosamente se mantenía a su lado. Existía el conocimiento popular de que en algún lugar de este monte, quizás al tope o a medio camino, habitaba un sabio con todas las respuestas a las dudas que el ansioso buscador espiritual tenía. Muchos iban en su búsqueda. Un par de estos personajes, subiendo por la ladera, se toparon con este hombre de sencillo atuendo y semblante sentado en la piedra. Le preguntaron si sabía dónde podían encontrar al jnani que se decía habitaba por allí. El sabio les señaló que siguieran camino, y así hicieron. Al rato el discípulo le pregunta: maestro, ¿por qué no les has dicho que ya habían llegado? Y él responde: ¿Acaso he de cargar con una etiqueta en la frente que diga: Jnani?





5 comentarios:

sankaradas dijo...

Querida María Luisa.

Como jnani convencido te felicito por tu post, perfectamente definido y explicado.

Namasté.

MARIA LUISA dijo...

jajajaajajajaja.... qué interesante tu comentario, en verdad que me has hecho reir... saludos! y brindemos por el humor
un abrazo afectuoso, ML

Willy Lobo dijo...

El rey Janaka soñó una vez que era un mendigo. Al despertar preguntó a su Gurú
—Vasishta: «¿Soy un rey que sueña que es un mendigo o un mendigo que sueña que
es un rey?» El Gurú respondió: «Tú no eres ni uno ni otro, eres ambos. Tú eres, y no
obstante no eres lo que piensas que eres. Eres debido a que te comportas como si lo
fueras; no eres debido a que ello no dura. ¿Puedes ser siempre un rey o un mendigo?
Todo está sujeto al cambio. Tú eres lo que no cambia. ¿Qué eres tú?» Janaka dijo:
«Sí, yo no soy ni un rey ni un mendigo, yo soy el presenciador desapasionado». El
Gurú dijo: «Ésta es tú última ilusión, la de que tú eres un jnani, la de que eres
diferente y superior al hombre común. De nuevo te identificas a ti mismo con tu
mente, en este caso una mente de buen comportamiento y en todo modo ejemplar.
Mientras que veas la más mínima diferencia, eres un extraño para la realidad. Estás
en el nivel de la mente. Cuando el “yo soy mí mismo” parte, el “yo soy todo” viene.
Cuando el “yo soy todo” parte, el “yo soy” viene. Cuando el “yo soy” parte, solo la
realidad es y en ella cada “yo soy” es preservado y glorificado. La diversidad sin
separatividad es lo último que la mente puede tocar. Más allá todas las actividades
cesan, debido a que en ello se alcanzan todas las metas y se cumplen todos los
propósitos».

("Yo soy eso", Nisargadatta Maharaj)

Maria Luisa Cano F. dijo...

Muchas Gracias por el comentario, Willy, ese cuento es muy ilustrador.

Ocelotl .·. dijo...

Gracias _/\_

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