jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz Año 2016. Un Milagro Permanente



Me uno al saludo de fin de año de mi queridísimo R.Malak:
"Tal como se acostumbra, saludo al término e inicio de un nuevo periodo, en este caso llamados 2015 y 2016. Los invito a recoger un regalo que podrán bajar absolutamente gratis, los textos de todo el año 2015 en PDF, “Dia a Dia 2015”. Junto a los textos hemos anexado hermosas imágenes que son de libre acceso. Es un aporte de María Luisa y mío para ustedes.
Un abrazo afectuoso al fin de este año y nuestros buenos deseos para el período 2016. Pueden acceder al archivo y descargarlo, a más tardar, partir del 10 de Enero." R.Malak


(Nota: El archivo estará diponible en nodual.net/libros. Maria Luisa) 

31 diciembre 2015
El mundo es visto en la luz de la conciencia impersonal. Se revela como lo que es, un milagro permanente, el espectáculo que no se detiene en la celebración con su fuente invisible. Cuando la luz penetra abriendo nuestros ojos internos, destruye las sombras y las distorsiones, los errores y la ignorancia que nos mantenían ciegos y no sabíamos cuándo se abrirían nuestros ojos a la luz, girando sobre sí mismos o buscando guía.
Para la gran mayoría, el único principio moral se reduce a "yo soy primero" y los demás después. El problema es que ese "yo soy" no es el verdadero sí mismo, ese es el ego que manifiesta apego a las cosas y busca la satisfacción en el gozo por medio de ellas. Cuando la conciencia se ha deshecho de esa mirada, se amplía hacia la claridad de lo real, y el conocimiento, que no viene de la memoria, se presenta como un manantial que brota de la fuente, permitiendo discernir lo que es real de lo que es ilusorio. Esto no es algo que se busque con la mente. Si así lo fuera, como toda cosa de la mente, estaría sujeto a cambio y a manifestarse temporalmente, y por tanto, no sería absolutamente real.
Sí mismo está sosteniendo todo como una fuente de agua viva. Cuando lo cubrimos de urgencias cotidianas demandantes (me refiero a deseos), se cubre aparentemente o parece esconderse. Esta fuente permanece viva en sí, solo hay que abandonar las obstrucciones y reaparece en total plenitud.
Tal como se acostumbra, saludo al término e inicio de un nuevo periodo, en este caso llamados 2015 y 2016. Los invito a recoger un regalo que podrán bajar absolutamente gratis, los textos de todo el año 2015 en PDF, “Dia a Dia 2015”. Junto a los textos hemos anexado hermosas imágenes que son de libre acceso. Es un aporte de María Luisa y mío para ustedes.
Un abrazo afectuoso al fin de este año y nuestros buenos deseos para el período 2016. Pueden acceder al archivo y descargarlo, a más tardar, partir del 10 de Enero. R.Malak

sábado, 7 de noviembre de 2015

El Ego



Es muy lindo ver cómo los buscadores de la verdad van mostrando lo que van aprendiendo o lo que van reconociendo. Este es un camino muy bello a la vez que difícil. La dificultad reside en que cuando se mira a través del ego resulta muy complicado reconocer que esta identidad que hemos creado es una sombra que entorpece el reconocimiento de lo que es Real. Una sombra quizás necesaria para moverse entre las estructuras armadas por la sociedad, para relacionarse dentro de ciertos acuerdos de convivencia. Pero el paso hacia una comprensión plagada de limitaciones, que es separadora y llena de conflictos, es muy inmediato si dejamos que las ilusiones del ego nos atrapen. Pasar de relacionarse a competir, pasar de estar cómodo a volverse presa de la ambición, pasar de estar entretenido a quedarse atrapado por más y más situaciones que sean gratificantes y placenteras, es sumamente inmediato. Es a lo que se le llama tentación.

El caso es que el ego no deja de surgir, no deja de estar allí, por más comprensión que se tenga, por más clara que esta comprensión sea. Incluso en realización total de lo que es Real el ego no deja de aparecer. Este ego es como una sombra pues tan solo la existencia de este cuerpo produce la sombra del ego. Como si la luz de conciencia que todo lo ilumina, al reflejarse a través del cuerpo, necesariamente produce una sombra, tal cual sucede al caminar en un día soleado al aire libre. La sombra está ahí, pegada a nuestros pies, camines hacia delante o hacia atrás.

Cuando en las enseñanzas se indica que el ego debe desaparecer se produce confusión en el estudiante. Por más que uno se empeñe, necesariamente debe admitir que el ego está una y otra vez haciendo presencia. Y por más que se intente eliminarlo esto resulta frustrante e inútil. Así que el punto clave no es eliminar al ego, sino comprender lo que el ego es. Cuando se comprende, este se ve como la sombra que nos sigue al caminar en un día soleado. Mientras más sol, más se contrasta la sombra pero jamás nos confundiremos pensando que esta sombra es lo que somos.

Mientras más comprensión tengamos de lo que es Real de nosotros, menos nos confundiremos con los procesos del ego. Más comprensión es equivalente a más luz. El problema en la vida, es decir, las situaciones de desazón, sufrimiento, oscuridad y decaimiento, se producen cuando la luz es tenue, cuando la comprensión no es clara. Como en un día nublado en el que la sombra no se ve bien, el ego no se nota, no lo reconocemos.

Cuando no reconocemos al ego es cuando más hay que estar alerta, pues este siempre se esconde o se camufla. A veces parece que hemos dejado de ser personas tristes, por ejemplo, y pasamos a ser personas alegres. En ese caso nos olvidamos temporalmente de cualquier sufrimiento, y un estudiante espiritual que de pronto se siente contento nota que se ha olvidado del sufrimiento y puede considerar que el ego ya no está ahí, sin darse cuenta de que este ego ahora está camuflado como persona contenta y alegre.

El ego se ha ido formando como un mecanismo de interacción. Hay egos interesantes, otros desabridos, acomplejados, briosos, tantos como las múltiples calificaciones que le podríamos dar a las diferentes personas. Pero este ego no es fijo sino cambiante, pues se amolda a las diversas circunstancias de nuestra historia personal. Este mecanismo funciona como una coraza de protección cuando la persona ha pasado por situaciones de desmedro, de abuso. O funciona como un escenario lleno de color cuando la persona quiere lucirse, llamar la atención y recibir cariño. Es tan compleja la manera como este mecanismo funciona, que para llamar la atención el ego puede ser tanto animado como desanimado. Esto último, por ejemplo, en el caso de quien usa la enfermedad para que le presten atención y cuidados.

La vía espiritual consiste en no dejarse atrapar por este mecanismo, y para ello hay que conocerlo. La razón e importancia de esto se basa en que lo espiritual está directamente relacionado con el conocimiento de la realidad que subyace a todo lo que experimentamos, incluso a la experiencia de ser persona. Reconocer el sustrato, el fundamento, la esencia. Espiritualidad es la vida en comprensión de nuestra verdadera naturaleza, nuestra y de todas las cosas. Naturaleza esencial, conciencia plena, ser conciencia en plenitud, sat chit ananda.

El buscador espiritual, el que investiga seriamente esta Realidad de Ser, además de revisar los conocimientos teóricos para entender hacia dónde están apuntando, debe necesariamente llevar a la práctica tanto sus conocimientos como su entendimiento, para hacer palpable su propia realidad y no quedar, una vez más, atrapado en las ideas y creencias, porque este sigue siendo un mecanismo que funciona automáticamente produciendo la aparente separación entre lo que soy y la comprensión auténtica y experiencial de eso que soy de verdad.

La conciencia se expresa como persona, viendo la vida y experimentándola. Una y otra persona ven la vida, la expresión de la conciencia, bajo sus diversos prismas de entendimiento. Bajo sus mecanismos, bajo sus egos. Uno y otro ego, miles de egos, aprecian la existencia bajo su propia óptica, y en la interrelación humana, verdadera, empática, amorosa, estos egos, estas personas, no solo se complementan, sino que comparten.

El ego es un mecanismo que se ha formado para dar forma a la experiencia dual, para poder relacionarse con la experiencia de la vida y relacionarse con las otras personas, animales, plantas, cosas, pensamientos, emociones, actividades, experiencias en general. Este mecanismo tiene un sentido, no es algo casual, tiene su función muy específica en la expresión de la conciencia, en el despliegue de posibilidades de lo que es existir en el mundo. La conciencia experimenta sus posibilidades al manifestarse como una y otra persona. Cuando nos relacionamos con otros, con la pareja, por ejemplo, nos vemos obligados a observar la vida desde el punto de vista del compañero, es una manera de saber más de la vida, más ampliamente. El amor es esta condición de ampliar la mirada, de ser consciente, no sólo desde el ángulo personal, sino desde otros puntos de vista. En el amor los egos se unen, se forma el ego de pareja por ejemplo, y se modifica o amplía la visión, la experiencia.

Ciertamente el ego desaparece en ocasiones, del mismo modo que cuando uno está al aire libre y el sol está en la cúspide, la sombra que arroja el cuerpo queda totalmente bajo los pies y no se ve. El ego aparece y desaparece, pero el que conoce al ego siempre permanece. El Ser es permanente, el ego es su sombra temporal.


Maria Luisa 

lunes, 28 de septiembre de 2015

Paz en época de angustia


Ya no recuerdo cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que escribí un artículo. Este año han pasado muchas cosas de impacto para mí. Se casaron mis dos hijos y se murió mi mamá, desde Junio hasta Agosto… sin treguas.

Mi mamá venía mal desde hacía casi dos años, mal ella y puso mal a toda la familia, una etapa de estrés y sufrimiento. Ella era el pilar, y la estructura se quedó de pronto sin bases para los siete hijos y los 13 nietos. Verla decaer, volverse dependiente y sufrir nos puso en apuros de todo tipo, y sobre todo emocionales. Estos son los hechos en crudo.

Han pasado dos meses y medio de su fallecimiento, y todos hemos podido relajarnos y mirar desde otra perspectiva, la del alivio porque ella descansó. En esta situación de alivio aparecieron las cosas bellas, agradables, opciones liberadoras para cada una de sus hijas. Cosas que estaban siempre presentes pero inadvertidas. Cuando durante la etapa de convulsiones, médicos y enfermeras, decenas de pastillas diarias, sordera con tinnitus, alucinaciones, depresiones, pérdida de sentido absoluto, gastos, peleas, discusiones, colas para comprar un suero en Venezuela, escasez, y una lista interminable de condiciones presionantes para todos, tanto para los que estaban cerca de ella en Caracas, como para los demás allende los mares, las posibilidades de ver lo hermoso se escabullían entre las sensaciones de angustia. Ahora aparece la música y el tiempo ligero para observar un eclipse de luna para mi hermana ME, la posibilidad de cambiar de rumbo de vida y notar unas guacamayas que se paran en la ventana de la casa de mi hermana MC, fines de semana frescos frente al mar para mi hermana C, y así, opciones de disfrute sumadas a oportunidades de crecimiento económico, reencuentros y perdón.

La gran pregunta del buscador espiritual es: ¿cómo sería posible mantener la paz, que se siente en la época de ligereza, durante la época de presión?

Si nos fijamos bien, cuando hay ligereza no es porque algo se ha añadido, sino por el contrario, algo se ha soltado. Para estar en paz no hay que agregar nada. En cambio cuando se está en angustia, hay pensamientos, sensaciones y emociones que generan dicha angustia. La mayoría de las personas creen que no hay forma de evitar el que una situación dispare una idea, a continuación explote una sensación y por último desencadene una emoción. Por ello se le atribuye a las situaciones la razón de la angustia. Y suponemos que para no sentir la opresión en un momento determinado, hay que eliminar la causa, es decir, el hecho o situación que lo provocó. Esto nos vuelve dependientes del acontecer, y sólo en épocas de benevolencia sentimos paz, con su consecuente alegría.

De nuevo con la pregunta, ¿cómo sentir paz constante, pase lo que pase? ¿Cómo ser capaces de ver lo bello cuando ocurre algo que oprime? Indudablemente lo grato no está presente cuando se siente malestar. Placer y malestar son pares opuestos que excluyen a uno del otro. En cambio, observar lo bello no tiene nada que ver con el placer, tocar en el piano una pieza bella como el Ave María no depende sino de tocar con el corazón, con el alma al descubierto. Lo bello arrebata a pesar de cualquier circunstancia paralela. Pero es posible no detectarlo si mantenemos la atención puesta en el miedo, en la protección egocéntrica, en los pensamientos que una y otra vez aparecen contándonos una triste historia sobre nosotros mismos. Para escuchar y ver lo bello, la atención debe pasar por alto los pensamientos destructivos… simplemente no darles alimento.

En el fondo de todo, el sostén del existir es pleno y confiable, amable y poderoso, residir en ello es paz y es alegría natural. Cada vez que soltamos las riendas del miedo y el control de las circunstancias, nos estamos entregando a lo natural de ser. Esto es para mí real, no algo que necesite creer, ni un pensamiento “positivo” para reemplazar a los negativos. El sostén del existir es mi propio ser, es lo que descubrí tras buscar quién era yo realmente.

No tengo una receta mágica para ofrecerle a quien esté en angustia, no tengo los 10 pasos a seguir para liberarse del sufrimiento. No hay píldora ni oración milagrosa. Lo que sí sé es que hasta que no se descubra que nuestras ideas no nos definen, que el acontecer es como las escenas de una película, que así como empieza termina, y que no soy sino el espectador inafectado del flujo de sensaciones, percepciones, sentimientos, emociones y pensamientos, no salimos de la dependencia del acontecer.

Lo bello, la paz de corazón, el sentimiento de júbilo, la plenitud, no dependen de las cosas que pasan. Son expresiones espontáneas de ser. Y son nuestras ideas encapsuladas las que velan nuestra percepción, haciendo creer que ese fino velo es más verdadero que el trasfondo de existencia plena que se está dando momento a momento con todo… con sus placeres, sus dolores, sus alegrías, encuentros, soledades, éxitos, fracasos… todo es como una película sobre una pantalla, como olas moviéndose en el mar, como nubes pasando por el cielo. Con la mirada amplia y sin estructuras, la conciencia liberada de las ideas, la atención despierta y la observación sin juicios, la paz se destaca por sobre toda perturbación y la alegría sonajera vibra más fuerte que la tristeza pasajera. Tener ojos para ver, oídos para escuchar, tacto para sentir… y respiraremos los aromas de la armonía. Reconocer los velos del ego, y descorrer las cortinas para ver el paisaje completo, en plenitud… pero sabiendo desde dónde se sostiene. 
Desde el Ser.

Maria Luisa

miércoles, 1 de julio de 2015

La enseñanza de la no dualidad y la dificutad de las personas para asimilar sus fuertes afirmaciones ante la evidencia del sufrimiento

Parque Morikami- Boca Raton

Me preguntaron por Facebook...

He trabajado con personas "perdidas" en la obscuridad de su mente, siendo imposible que se den cuenta quien es el que percibe esas sombras "amenazantes" En mi niñez lo vivi y no puedo coinciliar lo que veo cada dia con la afirmacion de que solo se trata de la conciencia o el si mismo conociendose o experimentandose. En los casos mencionados la experiencia acaba con el suicidio de esas personas si no se les tiene siempre sedadas. Por que Algo tan grande ha de perderse a si mismo una y otra y otra vez en cada individuo? Vease el caso del piloto que estrella un avion con mas de 100 pasajeros. O las personas que torturan animales y personas. Es horrible aunque solo sea UNA ILUSION: y absurdo si se habla de "el juego de lila" Podrian ayudarme a hacer luz en estas cuestiones? Gracias.
N.

Querida N

Tú dices que son personas perdidas (en lo que discurre en su mente, lo cual llamas oscuridad). La persona no es propiamente lo esencial, Sí mismo. Imagina esto: tú, Sí mismo, eres consciente de infinitud, amplitud, eternidad, luz, brillantez, es decir, hay conciencia de lo sin forma, anterior al discurrir mental de los conceptos. Sígueme en este símil de ejemplo. De pronto te centralizas, como si te vistieras con un cuerpo, o sea, una forma que consiste en un conjunto de medios de percepción tales como los sentidos, (vista, oído, tacto, gusto y olfato), y todo un mecanismo para recibir y procesar señales (sistema nervioso).  Con este traje aparecen las formas percibidas, los objetos, el mundo, puesto que lo infinito, es decir, la Conciencia, se presenta con múltiples opciones de manifestación. Tienes tu traje, este cuerpo, y entras a un cine. En este te sientas a ver una película que se proyecta en la pantalla. Observas que el personaje de la película está representado por un actor que se presenta con un cuerpo exacto al que tienes puesto. Entonces lo llamas yo. Te ves actuando en esa película, y observas las cosas que le ocurren al personaje (supuestamente tu). En la historia, tú, el personaje, vive una secuencia de situaciones donde se encuentra perdido, confundido, asustado, aterrorizado incluso. Desde el asiento del cine olvidas que estás viendo una proyección y sientes los mismos sentimientos y emociones que el personaje de la historia. Te pregunto ahora: ¿estás perdida? ¿Te está pasando algo realmente?

Sé que este planteamiento es fuerte desde el punto de vista de la persona que está viviendo, es decir, sintiendo situaciones confusas, oscuras, plagadas de miedo e incertidumbre. Pero el caso es que esto que se vive es temporal. El traje que se está usando para percibir contenidos de la conciencia es un traje conflictivo en el caso que estamos revisando, con un funcionamiento que genera estas proyecciones, estos sentimientos y emociones, y pensamientos complicados. La mente que ordena los procesos conscientes genera esto, quizás por el modo como funciona su sistema nervioso, tanto neurológicamente como bioquímicamente, o tal vez por impresiones de recuerdos traumáticos, etc. A todo esto, Sí mismo sigue inmutable, puesto que es lo infinito sin forma, no nacido, eterno, presenciador de todas estas apariciones conscientes. Sí mismo no se pierde, sino que la mente, el funcionamiento consciente, proyecta estos episodios. Al final, que el cuerpo termine es como desechar el traje temporal, y de hecho todo lo que ha tenido un comienzo tiene un final. Desde lo esencial, absoluto, nada, absolutamente nada, lo afecta.

Buscar soluciones para ayudar a las personas, siendo uno mismo una persona, es natural, puesto que por más que una mente complicada aparentemente ha olvidado su origen prístino, el profundo recuerdo de Sí mismo está ahí, de fondo, en apariencia imperceptible u olvidado, pero presionando por mostrarse con toda su plenitud. Por eso surge la compasión hacia el prójimo, en un intento de ayudarlo a recordar su verdadera naturaleza y salir del bosque de confusión y errores que proyecta tanto sufrimiento. Pero al final se hace lo que se puede, y cada expresión, cada persona, vive lo que le toca vivir. Y si no ha de salir de tal sufrimiento por vías aceptadas socialmente, saldrá de una u otra forma, porque como te dije, todo lo que comienza tiene un final.

Cuando la enseñanza de la no dualidad se expresa en términos tan fuertes y radicales puede pasar por alto que la persona que escucha estas enseñanzas tiene su visión obnubilada por lo que puede llegar a comprender, debido a las estructuras de pensamiento que están siendo sostenidas. La enseñanza de la no dualidad señala hacia darse cuenta de quién está presenciando de modo permanente, y pasa por alto la solución temporal para los problemas impermanentes de la persona. Por ello, a mi entender, esta enseñanza se aborda cuando ya no es cuestión de solucionar los conflictos personales, sino cuando hay un fortísimo llamado a comprender la raíz de todo lo existente, y la naturaleza real de lo que soy. Para atenuar el sufrimiento de las personas hay maneras que los médicos y terapeutas, tanto tradicionales como alternativos, llevan a cabo con la mejor de sus intenciones y el más fino de sus conocimientos y experiencia. Y reconozco que hay muchas limitaciones en este sentido, puesto que a veces los mismos médicos psiquiatras no saben qué más se puede hacer sino mantener sedadas a las personas tanto para su protección como para la protección de los que los rodean.

Vivo ese caso con la persona más cercana a mi persona, mi madre. Así que comprendo tu inquietud de primera mano. Pero también comprendo lo que se señala en la enseñanza no dual de primera mano. Y cuando ya no encuentro una solución a las situaciones cotidianas y contingentes, me limito a la presenciación desde Sí mismo, desde donde surgen soluciones nuevas, creativas, amorosas, en la aceptación de lo que es inevitable.
Como nota final te agrego: Ilusión es un concepto que corresponde ser usado por el que comprende, puesto que para la persona que no comprende su real naturaleza esencial, el mundo y las cosas son muy reales y no ilusiones. Por otro lado, el concepto Lilah se refiere al juego de la vida en armonía. Y más bien corresponde asociar la ilusion con Maya.

Maria Luisa

martes, 17 de marzo de 2015

RECUPERAR EL EQUILIBRIO - VOLVER AL ORIGEN


Muchas personas descubren en algún momento que la vida no tiene sentido, y por desconocer el trasfondo real de su existencia desesperan y sufren. Por eso, para mí, lo que tiene sentido ahora es hablar de estas cosas que hablo, por empatía, ya que considero que no es suficiente buscar la medicina temporal de las creencias, ni comprarse ideas sobre la fe. Eso, según lo veo, es como pretender sanar una herida grave y profunda con agua hervida. Es necesario ir a la raíz del asunto, a la causa original del desconocimiento, o, como algunos lo llaman, la ignorancia de Sí mismo. Está escrito por sabios de todos los tiempos que el sentido esencial se conoce al conocerse a Sí mismo.

La Vida se expresa, se manifiesta sin que se pueda evitar. Es manifestación de Conciencia sin propósito. La Vida es el movimiento de la Conciencia, pero pocos reconocen esto.  Por mi parte es un hecho que me reconozco, a mí, Sí mismo que soy. Me reconozco sabiendo que soy, que existo y que todas las cosas existen y dejan de existir ante mí, la Conciencia. Aun así, sufro o disfruto la vida en base a las exigencias de mi identidad, muchas veces sumergiendo lo más brillante de la comprensión para quedar opacada temporalmente por las tendencias latentes. Una y otra vez veo cómo se produce esto, y me hace comprender lo que nos pasa a todos.

Necesitamos, para recuperar el equilibrio de la comprensión, y para deshacernos de la aparente ignorancia, conocer los pensamientos y el movimiento que los va destacando, la mente, ya que son los pensamientos los que nos perturban cuando hay crisis. La mente es una función de la Conciencia que ordena los pensamientos, las burbujas de pensamientos. Unos se destacan sobre los otros, se disminuyen, se muestran, se esconden, retroceden, explotan, desaparecen. Son como latidos con distintas pulsaciones. No son ajenos a mí, pero los conozco. No pueden estar en ningún lugar distinto de mí, pero los observo. Como si me desdoblara, la Conciencia se centraliza y me hago yo que observo eso. El latido permanente de la Vida entra en juego con el latido intermitente de los pensamientos. Donde en esencia no hay dos, parece haber dos conjuntos de latidos, a veces sincronizados, a veces no. Pero uno es permanente y real, el otro es intermitente, transitorio, cambiante, por tanto no es absolutamente real. Sin embargo existe, pues se manifiesta y lo conozco.

Cuando hay sincronía entre el pensar y la Vida, hay amor, hay perfección, hay belleza, claridad. La mente está en su fuente, la Conciencia. Y sigue funcionando desde ahí diciendo nombres tales como: amor, perfección, belleza, claridad, unidad, armonía, paz. Desde ahí, la función es impecable.

¿Qué es lo que rompe esta sincronía? ¿Cómo sucede el sufrimiento?  
Cuando la mente pretende independizarse de su fuente, es como olvidar la realidad de ser. Construye persona, construye pasado y futuro, como si fueran míos y me definieran. Construye ego, un yo con historia, un yo vulnerable, carente, necesitado, que busca completarse, mejorarse, ser apreciado. Un yo separado de millones de otros yo, ustedes.

Sufrimiento es ego, es cuando el yo que observa se separa de lo percibido, se independiza de lo percibido y a la vez, de su propio origen. Ego es un yo ilusorio, por eso cuando lo busco no puedo encontrarlo, puesto que no puede haber dos yo.

Es cuando me adormezco a mi verdadera naturaleza, y me envisto de una personalidad buscando reconocimiento, mérito, proyección, que esta ilusión hace presa de mí. Al perseguir creencias o pensamientos ideales, muchas veces se entra en conflicto con la pulsación de Vida que está aconteciendo naturalmente. Se produce una lucha desgastante por insistir en la construcción de una artificialidad. Y solemos no darnos cuenta de esto, porque el ego ciega y obstruye la claridad con la cristalización de la mente, que deja de fluir tratando de mantener las ideas fijas sobre el deber ser y la consecución de nuestros deseos. Se niega el acontecer, se rechaza, y se procede a poner la atención en un pasado en apariencia mejor o un futuro ideal.

Esta ilusión, el sufrimiento, puede presentarse en algunos casos como una alarma que me llama la atención, me despierta del ensueño de ser una soñadora, y entonces la ilusión se desvanece, el yo separado desaparece, el ego se sumerge, las dudas se disipan, los miedos se apartan, la oscuridad deja de existir, porque la he alumbrado con la visión aguda, clara, reposada, de la atención plena, la observación sin juicios. Es como recuperar un carruaje descarriado, como volver al equilibrio, como despertar de un desmayo. Es como retomar el norte. Es Vida en presente activo.

No hay donde ir, pero tampoco hay donde quedarse. Todo viene y se va, pero yo permanezco. Tanto el dolor como el placer vienen y se van, ambos, dos extremos de experiencia en el fluir de la vida.

El cuerpo, la mente, las emociones, son como motores ya diseñados y condicionados a existir de una manera determinada. Aparecen los pensamientos, se sienten emociones, se hacen cosas que responden de forma automática ante algunos estímulos. Desde la fuente, en observación sin juicio, soy presenciación de todo este movimiento, Conciencia que conoce y observa los automatismos, Conciencia, en realidad inafectada, que sostiene este movimiento. Desde la claridad, con la comprensión inmediata de esta situación, de esta realidad constante, el movimiento automático tiende a armonizarse, la respiración se calma, el cuerpo se va relajando, las emociones se apaciguan y el entendimiento va surgiendo limpiamente. La mente se va recogiendo de este modo, de nuevo, en su origen, la Conciencia.

La Vida no tiene un sentido conceptual en sí misma, porque es el despliegue de mi propio movimiento, un despliegue libre, como arcoíris de luz convertida en miles de colores. Una expresión suavemente fluida de mí, de Ser que es Conciencia, y se muestra en plenitud sin ninguna atadura. Sin embargo, la mente, mi función para manifestarme, mi función para experimentar y poder descubrir la variedad de colores que me conforman potencialmente, procesa datos, información. Procesa las tendencias latentes, los pensamientos. Y arma un posible sentido de vida, un propósito, una dirección que tiene comienzo y tiene final. Mi función, la mente, me da un disfraz temporal, me idea un papel que jugar, un personaje para vivir los episodios del juego de la vida. La realidad de Ser Conciencia es plenitud y perfección, sin embargo la ilusión de ser la persona solo muestra un reflejo de la totalidad, tan solo una selección de aspectos. Si lo olvido, sufro… o juego a sufrir.

Es necesario discernir entre lo que es real y lo que es ilusión, notando aquello que permanece y aquello que es transitorio. Es necesario que la mente funcione desde su origen, y ahí aparece todo el sentido, la dirección necesaria, un funcionamiento impecable que no necesita creerse el cuento del yo – identidad, sino que sólo lo usa, como quien asiste a un baile de disfraces… y lo goza.

Maria Luisa



martes, 27 de enero de 2015

Date cuenta de cómo surge el pensamiento de ser, la sensación de ser. Esto sucede en Si mismo y genera ilusión.


Después de unos intercambios por mail, esto nos escribió M:

M: Hola, muchas gracias. No logro entender la explicación. Les hago unas preguntas a ver si puedo comprenderlo y les digo que es lo que interpreto. 

Cuando dicen:
“Esto que comentas no es teórico, sino que te has dado cuenta, ¿cierto? Siendo esto así, ¿quién eres tú?”
Lo que interpreto es que aparecen sensaciones, pensamientos, imágenes. Pero también existe la sensación de que estoy "yo" y lo demás, o sea, yo observando el pensamiento, yo observando la emoción, yo observando la imagen. 

Pero a la vez, tengo la intriga, de que esa sensación de "yo" también surge de igual forma que los pensamientos, sensaciones y demás percepciones. Por eso me siento muy confundido y me lleva a pensar: "quien esta confundido?", interpretando que lo que soy no puede estar confundido, ni estresado, ni buscando, ni deseando, ni sintiendo, si no que lo que sucede es que hay confusión, hay estrés, hay deseos y hay una sensación de "yo" junto a ellos. Me explico bien? Es algo que no termino de comprender y me trae mucha confusión. 

Cuando dicen:
"Sólo date cuenta de cómo surge el pensamiento de ser, la sensación de ser. Esto sucede en Si mismo y genera ilusión."

¿Puede ser que es a eso a lo que se refieren?

¿Podrian explicarme mejor los conceptos de "continente de conciencia", "concepciones conscientes" y "Si mismo"?

Con respecto a la pregunta
"¿de qué tiempo y de qué yo hablas?".
No sabria responder, la verdad que estoy muy confundido.
Les agradezco mucho, abrazos

ML: Hola M.
Veo que es conveniente hacer algunas aclaraciones teóricas para que tengamos un lenguaje en común. Te daré las bases ontológicas que usamos para lenguajear con los consultantes. Si después de leerlo siguen las dudas, puedes replantearlas teniendo en cuenta estos principios.

Ser-Conciencia

El Ser, que es Si mismo -lo absolutamente esencial- se mueve, y dicho movimiento es Conciencia.

Ser- Conciencia- Plenitud

La Conciencia se despliega plena, como un infinito continente que alberga todo. A esta cualidad la llamamos conciencia como continente. Como un anfiteatro donde sucede la manifestación.

Cada cosa, cada pensamiento, cada sensación o emoción, la concepción del tiempo (lo que pasó, lo que pasará), la concepción del espacio (aquí, allá), están contenidos en la conciencia. A esto lo llamamos contenidos de conciencia o contenidos conscientes.
Los contenidos conscientes surgen y se ordenan, creando una cohesión entre ellos, una secuencia, y para esto se requiere del espacio y del tiempo.
La función consciente que hace esta organización es la mente.
La mente es una función de la conciencia que crea el espacio y el tiempo, generando medidas en lo que en esencia es infinito y eterno.

El primer contenido que se ordena para que se manifieste el yo aquí y las cosas ahí, es el pensamiento “yo soy”, que viene acompañando a la sensación “yo soy”. Así acontece la apariencia más fuerte en el anfiteatro del continente de conciencia: Yo soy el observador separado de las cosas.

La aparición del mundo, el cuerpo y el yo, es simultánea en la conciencia.

Por tanto, toda la experiencia de manifestarse como el sujeto que conoce los objetos, tiene su raíz en la idea de “yo”. Y al mecanismo o función que hace esto lo llamamos mente.

La conciencia como continente alberga entonces al sujeto (idea de yo soy separado) debido al ordenamiento de contenidos conscientes, y al resultado de esto lo llamamos conciencia centralizada.

La conciencia centralizada como yo soy alguien separado de lo demás, yo tengo carencias, deseos, ambiciones y necesidad de felicidad, construye el ego.

Aquí seguimos a la disposición.

Un abrazo,
R.Malak y Maria Luisa


lunes, 12 de enero de 2015

PENSAR Y TENDENCIAS.


Abrimos los ojos y ya estamos pensando, y si hubiéramos puesto atención al flujo consciente durante el sueño, reconoceríamos que estos pensamientos no han dejado de aparecer durante toda la noche, o casi toda. Durante el día los pensamientos parece que están bajo nuestro control, es posible que nos demos cuenta de su presencia y entonces procedamos a clasificarlos como pensamientos aceptables o inaceptables. Sin embargo, durante la noche los pensamientos han sucedido y fluido sin control, presentándose como sueños aparentemente ajenos a nuestra cotidianidad.

Hay un flujo constante de imágenes y conceptos, unas veces solo imagen, otras, el concepto domina todo, y muchas hay una mezcla, casi imperceptible, de imagen saturada con el velo del concepto. Un concepto es una verbalización, una palabra o grupo de ellas, que se asigna a una imagen o serie de imágenes.
Consideramos el pensar como si fuera una acción voluntaria con la que uno crea y ordena ideas. Pero, respecto a esto, se pueden plantear una serie de dudas: ¿Es cierto que uno crea ideas o pensamientos?, ¿cómo se crea un pensamiento?, ¿decido pensar en algo?, ¿de dónde surge el deseo de hacerlo?, ¿no es, acaso, el deseo, un pensamiento que ha surgido por sí mismo?

Hay un término interesante usado por los estudios védicos, vasanas, con lo que se refieren a las tendencias, las inclinaciones que tiene una persona, muchas de las cuales ya están ahí cuando nace el bebé. ¿De dónde vienen estas tendencias y cómo se forman? Estudiosos de varias disciplinas han organizado las distintas expresiones de la personalidad en grupos, desde la Astrología hasta el Eneagrama, pasando por los Arquetipos Junguianos y otros modos de clasificar que usan distintas ramas de la psicología. Cuando expresas una personalidad, esta ya viene conformada por un carácter con el que naciste, al que se le suman los modos como asimilaste las experiencias de tu vida en los primeros años y en adelante. Eres ya una persona formada, y a estas alturas tienes inclinaciones, expectativas, ideas y creencias bastante arraigadas, con las que interpretas los hechos, los sentimientos y las experiencias en general. A esto se le llama condicionamiento. Los condicionamientos marcan el comportamiento, puesto que cada cosa que sucede la filtramos por los velos de nuestra interpretación, basados en estos condicionamientos. Así es como asumimos las situaciones y atesoramos nuestras creencias, que no son más que ideas que sostenemos acerca de la vida y el acontecer. Nuestras creencias orientan nuestros pasos, nos reúnen con personas de creencias afines y nos alejan de personas con ideas que no encajan con ellas.

Todos los pensamientos son contenidos de la conciencia. Como peces en el agua, están ahí, sumergidos. La mente, que no es algo que exista propiamente, sino que es una función de la conciencia que ordena los pensamientos a un nivel muy sutil, de una forma imperceptible, selecciona los pensamientos, ordenándolos en una secuencia causal. Es algo que se escapa al razonamiento, causas y consecuencias, un orden que parece hacer transcurrir el tiempo. Y este es el milagro y la magia de expresión de la conciencia, que permite la ilusión de ser alguien que piensa, que existe y que hace, cuando en realidad, solo la esencia Es, Si mismo, Ser Conciencia en Plenitud.

Maria Luisa




lunes, 5 de enero de 2015

El yo no es algo, es solo el nombre que la conciencia se da a si misma cuando está operando la mente



P: Lei que Rupert Spira escribio: "Al principio, parece que estemos en el mundo, luego el mundo parece estar en nosotros, y finalmente la distinción entre nosotros y el mundo se disuelve". Bueno, lo que siento es que antes me identificaba con que estaba en el mundo, y cada vez soy mas consciente de que todo esta dentro mio, de que todo surge en mi y desaparece en mi, y lo que yo soy no tiene forma alguna,

ML: Esto que comentas no es teórico, sino que te has dado cuenta, ¿cierto? Siendo esto así, ¿quién eres tú?

P: si no que es el espacio donde surgen todas las formas(pensamientos, percepciones, sensaciones, objetos).

ML: Esta respuesta si es teórica. Ampliando tu entendimiento teórico te invito a que veas el espacio donde todo aparece, como el continente de conciencia donde se mueven los contenidos conscientes: pensamientos que aparecen, emociones que se sienten, acciones que se experimentan, tiempo que es medido, espacio que da la impresión de rodearte, cosas que son concebidas. Entre este espacio consciente, todo aquello de lo que se es consciente no está separado del darse cuenta de ello, es más, depende de este darse cuenta. Todo aquello que es concebido, es conciencia por eso mismo, son concepciones conscientes.

P: Pero entiendo de que esa no es la realidad ultima, sino que no hay un experimentador experimentando algo, si no que esta solo la experiencia del momento, sin un "yo experimentador" y "algo experimentado" separados.

ML: Obviamente, en las dos disertaciones anteriores está contenida la resolución de esto. Lo primero es averiguar (dándote cuenta) qué es ese yo que contiene todas las cosas. No la respuesta teórica de ser el espacio.

P: Mi duda es si sera cuestion de tiempo? sera que al irme identificando con el espacio en donde todo surge y desaparece este "yo" se funda?

ML: De nuevo, ¿de qué tiempo y de qué yo hablas? Yo no es más que una palabra con que Si mismo se autodesigna. Esto sucede debido al funcionamiento mental. Es preciso conocer este funcionamiento para darse cuenta de cómo arma la ilusión de ser ese yo que no eres y nunca has sido. En el infinito continente consciente surgen los pensamientos, y el pensamiento raíz de todos los demás es el pensamiento “yo soy”. Esto de inmediato genera la ilusión de estar contenido en el espacio, interactuando con los demás contenidos conscientes. Pero este yo no tiene existencia propia ni independiente. Es un pensamiento. No hay que eliminarlo, y por más que el pensamiento se funda, es decir, desaparezca -como de hecho lo hace todas las noches en el sueño profundo-, va a surgir de nuevo, porque en eso se basa esta manifestación de ser y experimentar. Sólo date cuenta de cómo surge el pensamiento de ser, la sensación de ser. Esto sucede en Si mismo y genera ilusión.

Es bueno que clarifiques la idea de que tiene que pasar algo con el yo. Te repito, el yo no es algo, es solo el nombre que la conciencia se da a si misma cuando está operando la mente. El que se funda no tiene sentido, ya que jamás ha sido algo que se haya separado de Sí mismo.

P: Ah, otra cosa que quisiera saber su opinion, actualmente estoy practicando un consejo de Rupert Spira que el dice que cada vez que el pensamiento se vaya buscando la felicidad en algun objeto, le pregunte a la mente, "a donde vas y por que?", para asi caer en cuenta que ningun objeto, persona ni situacion puede garantizarnos la felicidad, esto creo que esta calmando mucho el pensamiento en mi y me esta llevando a estar mas presente y relajado, entiendo que cuando no hay pensamiento siento paz y no siento falta, no siento imperfeccion, no siento insatisfaccion, ni necesidad, que opinan de esto? Muchas gracias

ML: Para responderte esto último, primero aclara lo de la pregunta anterior. Verás como se responde solo.
Eliminar los pensamientos no es fundamental, siempre habrá pensamientos. Lo importante y sí imprescindible, es comprender cómo el pensamiento Yo soy, es constructor de identidad, mundo y separación. Una vez resuelto esto, y reconocida la plenitud inherente a Ser, los asuntos sobre dónde está la felicidad ya no tienen sentido.

Seguimos quedando a tu disposición para cualquier otra duda.

Un abrazo.

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