sábado, 30 de junio de 2012

Re-Union

(La imagen es una mesa que pintamos mi mama, algunas hermanas y yo el año pasado.)

Mi hija adorada se acaba de ir. Me dejò haciendo rompecabezas con esta sensaciòn inmensa de sensibilidad que me llena y me reboza. Pero tengo un gripòn que difìcilmente me deja seguir trabajando en el super mapamundi que estamos completando, asi que me retirè en cuanto ella se fue. Estoy pasando unos dias en Caracas, como acostumbro hacer dos veces al año desde que vivo en Chile. Esta vez con un proyecto que me entusiasma muchìsimo de ir a ver al resto de mi familia que vive en Miami. Asi que me queda una semana por aquì y despues iremos las dos hermanas que tengo en Caracas y yo unos dias a ver a los otros hermanos y nuestra mama.

La globalidad de todo lo que existe y lo que sucede està perfectamente bien ante la mirada de Si mismo. No hay rechazos.
Si mismo - lo esencial de uno mismo y de todas las cosas - es pura conciencia manifestàndose. Comprender la conciencia implica darse cuenta de còmo todo contenido està constantemente cambiando, transformàndose. Nada permanece igual. Los àtomos se mueven, las energìas y las percepciones cambian. Solo algo se mantiene constante, permanente y sin cambio: la conciencia misma. La conciencia de algo dura un tiempo, y cuando el objeto de atenciòn es sustituido por otro, lo que permanece es la pura conciencia y no el objeto.

Este apartamento de mi mamà, que ya no vive en Caracas, contiene los restos de una historia familiar compartida. Me despierta la sensibilidad ver algunos objetos de mi infancia, fotografìas, hasta un paquete de legumbres al vacìo que acostumbraba preparar mi papà en dias especiales. Todo ello intenta remover mis emociones.

El tiempo en el que dura una percepciòn cualquiera depende de la memoria, de la mente. La mente es una funciòn de conciencia que presenta la dualidad del antes y el despuès. Dicha funciòn sucede como el fluir de un rìo, es la conciencia en movimiento, no estàtica, es lo que permite que la existencia cobre sentido. Para que haya sentido de existencia, Si mismo se manifiesta como un contenido màs de conciencia, como individuo. Es una centralizaciòn de ser en torno al yo soy, como un globo aislado que se ha ubicado en un entorno tempo-espacial.
Entiendo que este modo de explicar esto es algo muy tècnico. Es la pretensiòn de señalar lo que la tradiciòn no dual ha expresado siempre. Y es lo siguiente: la suposiciòn de que la individualidad es algo aislado, separado y con gestiòn independiente del resto de las cosas, el mundo y la existencia, es una ilusiòn.

Esto no significa que no haya gestiòn, sino que toda gestiòn NO es independiente  y el entramado que subyace a toda decisiòn, elecciòn, etc… està presente. Cuando esto no se considera debido a la incomprensiòn, no podemos explicarnos por que a veces pasan algunas cosas inesperadas y no deseadas.

Todos tienen sus problemas y a la vez se esfuerzan por atenderme, demostrando todo el cariño que nos tenemos mutuamente. Somos un verdadero clan de muchos hermanos, se dirìa que somos una familia muy unida, aunque vivamos todos dispersos en distintos lugares del mundo.

Una vez se comprende que hay esta fuerte ilusiòn de ser un individuo con gestiòn independiente, se procede a averiguar entonces cuàl es la realidad de mi ser. ¿Quièn soy, què soy, ya que no soy este individuo separado?

Procede hacer esta investigaciòn de un modo silencioso. Esto quiere decir que es preciso prestar atenciòn a los modos cambiantes de la atenciòn misma, o lo que es igual, prestar atenciòn silenciosa y darse cuenta de còmo todo aquello de lo que soy consciente se mueve, cambia, se va y regresa. Afirmado en el origen de la atenciòn se llega a comprender intuitivamente que este origen està permanentemente conmigo, soy lo que le da sentido a todo cuanto observo, percibo, siento y hago.

Mis hijos ocupan un lugar inmenso en mi corazòn, y cada uno de mis hermanos, mis padres, llenan cada rincon de mi eseidad como objetos de mi amor. Mientras me reùno con cada uno, me paso tardes enteras conversando con cada hermana, compartiendo con mi hijo sus proyectos de trabajo, con mi hija sus temas de la universidad, con mi papa los pequeños inmensos problemas con que se enfrenta en la vejez, puedo sentir el arraigo en este origen de existencia, esta amplitud infinita de ser, y al mismo tiempo, vibrar de sensibilidad ante cada situacion, cada contacto, y llenarme de paciencia en unos casos y de entusiasmo en otros. Si no juzgo, todo es un disfrute, extraño disfrute a pesar de que algunas circunstancias son complicadas para algunas personas.

Puedo notar que el primer foco de la atenciòn es mi organismo, mi entorno, y las relaciones entre ellos. Asì, noto que mi organismo tiene reacciones y acciones que se relacionan con las percepciones de lo que me rodea, ya sea un alimento que digiero, una persona con la que me relaciono, o los hechos en la ciudad donde vivo. Todos estos acontecimientos de los cuales soy consciente van cambiando y generando reacciones en mi organismo, emociones, ideas, necesidades, apegos y rechazos. Le voy dando sentido a todo en funciòn de la primera idea que he afianzado: soy este cuerpo, esta entidad, este individuo. La fuerza de la vida obliga a cuidar este organismo con el cual la conciencia se està manifestando, eso significa que se vuelve prioritario proteger el instrumento de expresiòn. De forma muy subliminal se van formando corazas de protecciòn no solo en torno al cuerpo, sino en torno a la identidad que se va armando con èl. Esta identidad con el organismo de expresiòn es el ego. Es el reforzamiento del sentido de separaciòn que se ha formado para que la conciencia se haga contenido de si misma y asì, capaz de vivenciar y experimentar por medio de la percepciòn, todas las cualidades de manifestaciòn posibles.

Me decía mi joven hijo el otro dìa, que le parece un desperdicio que haya que dormir 8 horas diarias, que si se sumaran esas horas, se podria vivir muchìsimo màs. Se me ocurriò preguntarle què era realmente lo que en este momento habrìa ganado si hubiera dispuesto de esas horas. Me dijo que como mìnimo informacion. Le preguntè què harìa con esa informaciòn y me dijo, extrañado ante mi pregunta, que ni se imaginaba todo lo que podrìa hacer con màs informaciòn.

Jugamos papeles en esta representaciòn de la vida, como actores en un teatro. Nos creemos fielmente el rol que se nos presenta, muchas veces de forma inevitable. Si el organismo que nos sirve de expresion es mujer o es hombre, si el lugar donde nacio este cuerpo es del primer mundo o del tercero, si la familia donde nos hemos ubicado al nacer tiene recursos o no, si estamos en època de guerra o de paz, si nuestros padres son emocionalmente equilibrados o no lo son, si las costumbres de la epoca y lugar indican algo especifico, ya sea cultura tribal, cultura de consumo, cultura medieval… todo ello va formando las caracteristicas del rol que nos toca asumir en este periodo de tiempo, nuestra vida.

La ilusiòn primordial, el ego, es el detonante de los modos como experimentamos la vida. Placer y sufrimiento muchas veces no se limitan al placer fisico, biologico, sino que se adhieren al placer psicologico… y el sufrimiento no se limita al dolor fisico o la irritaciòn natural de un organismo en peligro, sino que se expande hacia un sufrimiento psicològico. La identidad psicologica, que es producto de la ilusiòn de ser una entidad independiente del resto de la existencia, es la causa de la confusiòn que nos hace sufrir. Comenzamos a medirlo todo en funciòn de mis deseos, mis apetencias, mis necesidades, mis carencias, mis ambiciones. La mirada, es decir, la conciencia de existir, y màs sultilmente aùn, la conciencia de ser, esta mirada, se ve empequeñecida, estrechada, debido a los filtros con los que juzgo lo que experimento.

La pròxima semana serà para nosotros como vivir las fiestas patronales. Los 7 hermanos juntos por primera vez desde hace 7 años, y mi mamà, que siempre ha deseado que nos fuèramos con ella a los Estados Unidos, està que no puede ni dormir de la emociòn. Dice que es para ella como si fuera una niñita a la espera de la Navidad con todos sus regalitos. Son las delicias de esta vida, que se agradecen. A estas alturas del recorrido de esta historia, que nos reunamos por el simple placer de hacerlo, y no por algùn compromiso, velorio o complicaciòn, como tantas que suceden, es para ser agradecido con infinita alegrìa y celebrado con todo el entusiasmo. Asi es la vida, desde esta comprensiòn que, desde su propia fuente, observa, acoge y experimenta intensamente todo cuanto acontece.

Maria Luisa


miércoles, 20 de junio de 2012

La verdad es indescriptible



Lo opuesto también es verdad.
Lo real permanece oculto
detrás de una nube de identificación
de sí mismo con el cuerpo.


Presenciación es siempre, no cesa de existir, no es una cualidad, es real. En cambio la identidad egoica es presenciada por sí mismo y depende de él para su existencia. Las descripciones corporales son cualidades, por tanto irreales.

Viajando por el tiempo
lo bello se descubre al fin.
Solo ante la nada se refleja
en el rostro pleno y mira
regocijante la hermosura.

Sí mismo, conocimiento esencial, felicidad, son conciencia pura, así que no se describen con cualidades. En cambio, las descripciones de la identidad - como experimentador, conocedor o lo relativo a las propiedades del cuerpo y los sentidos - están señalando al “yo”, al “tu”, y en general, a todo lo que pueda ser  objetivado. Normalmente estamos impulsados a ver la mente unida al cuerpo. Sin embargo hay medios hábiles para conseguir que el que camina en la senda se dé cuenta de lo real de modo paulatino. Aunque esto no es directo, gracias a la experiencia del apuntador, se puede usar un lenguaje dual para señalar lo no dual.

El ojo que mira todo, aunque no se ve a si mismo,
posee simultáneamente las cualidades
de engendrar comprensión y percepción
sin alternancias entre lo que ve y lo que es visto.
R.Malak

lunes, 18 de junio de 2012

Bosque de errores



En el  sol de la verdad
la identidad nace para morir
y muere para nacer,
como el aumento del volumen de agua
que se recoge en días lluviosos
provoca que el río encuentre
su camino hacia el mar océano.

El conocedor y presenciador de todo no permite ser analizado y revisado, no es ni sujeto ni objeto. En cambio, la identidad: cuerpo, mente y emoción, que se confunde con lo real, cuenta con la mente discriminadora, una herramienta única. Si detectamos las formas, son los ojos los que recogen la impresión y la mente procesa e interpreta. Lo que transforma al ego identidad que se sostiene en la memoria, es la mente con sus referencias. Esta es detectada por el conocedor que no es un objeto, ni siquiera sujeto.

Si la dualidad no crea conflicto es funcional,
lo múltiple y la variedad sin pugna es disfrute,
en la comprensión nos movemos plenos de vida.

La cuestión de sufrir se basa en una identidad, que desaparece al darnos cuenta de la comprensión de Ser. La identidad depende de las predisposiciones, en cambio la presenciación es ilimitada, sin tiempo ni espacio, aunque se despliegue en la ilusión fenoménica.

Una chispa de comprensión
quema un bosque de errores
y una montaña de mentiras,
de dogmas e ilusiones.
R.Malak

miércoles, 13 de junio de 2012

Indagación



 Advertencia del corazón,
dividiré el cielo por la mitad
recogiendo nubes de angustia y problemas,
que incluyan además emociones agradables
típicas de todo contenido de la vida diaria.
Ahí estaré atento enviando y recibiendo
mensajes de distintos calibres.
¡Vaya, qué mundo!,
se transita con y sin problemas
mientras la mente replica con sueños.

Indagar desde la ensalada de la mente, o averiguar sobre la naturaleza real sin haberla saboreado, es una cuestión teórica que pierde sentido. Es preciso estabilizar y reconocer cómo se mueven los pensamientos hasta quedar libre de condicionamientos, reconocer las reacciones del ego.

Por otro lado, intentar en estos tiempos seguir prácticas de austeridad, ayunos, dietas, o guardar silencio, solo tiene un efecto superficial y temporal, afectando la funcionalidad del ego, dando la impresión de tener éxito por el ejercicio de la fuerza de voluntad.

La mirada corriente de la vida se da estando sumergidos en la identidad. Ello se describe como percepciones diferentes que se suceden entre sí, con una velocidad tal, que no es posible evaluarlas de instante en instante. Estas impresiones son diversas y variadas, y podemos describirlas como expresiones de la conciencia que se reflejan a través de la mente, provocando la centralización identificatoria. Este proceso nosotros lo reconocemos como “el yo” o la manifestación egoica.

La cualidad de esta mirada desde la mente suele ser algo constante y simple. Se muestra generalmente como la atención dirigida hacia los conceptos e ideas. En ello encontramos una sucesión de pensamientos, las ideas se despliegan como datos encadenados y relacionados entre si, que se siguen unos a otros. Ocasionalmente toma presencia la imaginación, en otras ocasiones los recuerdos y así sucesivamente, con una complejidad que abruma siendo muy difícil describirla, porque en cada momento tenemos distintos tipos de sentimientos, de recuerdos, imaginaciones.

Como resumen, la mente es un amasijo de coherencias que están en constante movimiento dando la impresión de unidad. Esta cuestión no es simple, más bien es un movimiento en constante cambio. La conciencia privilegia generalmente al deseo, quedando en evidencia, ocasionalmente, la inseguridad, la inconstancia, el temor, etc.  Esta expresión cristalizada de la identidad está sustentada por las predisposiciones. La enseñanza no dual describe estos problemas e intenta mostrar el funcionamiento sumergido de la conciencia no nacida, que no crece ni tiene término, es auto resplandeciente e  ilumina todas las cosas. El mayor problema es que, visto como producto, esta conciencia de si mismo tiene una doble naturaleza: como factor egoico y como mente. Todas las personas son, por naturaleza, la conciencia pura y se debe a la ignorancia que parezcan ser diferentes y apegadas a sus predisposiciones.

Ser consciente de sí mismo y de aquello que rodea,
sin controlar lo que piensa,
mirando como la memoria actúa por inercia
y la imaginación propone alternativas de apego.
Nada señalo, solo veo el aire libre
que se mueve a través de las hojas,
mostrando con suavidad lo indescriptible.
R.Malak

lunes, 11 de junio de 2012

Testigo y Supra-testigo


Amanezco temprano, me quiero poner a escribir. Miles de pensamientos aparecen como diapositivas sobre la pantalla y hay una inminente lucha entre lo que quiero y lo que pareciera querer dominar mi atención por momentos. Sé de lo que quiero hablar pero aún no puedo armar en palabras eso que tengo pendiente. Como si estuviera debajo de una piscina, sumergida, sabiendo pero sin poder mencionarlo. En este caso ni siquiera puedo enunciarlo mentalmente. La voluntad de escribir sigue ahí, y como en una especie de acuerdo con todas las ideas latentes, comienza a expresarse como mejor puede.
El tema que me empuja y apasiona ahora  tiene que ver precisamente con la atracción que producen los pensamientos, que se vuelven distractores porque insisten en recordar lo que hay que hacer, lo que no he resuelto, tareas pendientes para el día, la semana o el mes siguiente. Esta atracción es como un imán que me obliga a ir detrás de lo que me he planteado como responsabilidades. Aunque tenga tiempo disponible a esta temprana hora del día, las supuestas obligaciones, hasta no estar segura de que están bajo control, no permiten adentrar en asuntos más profundos.

La mente es una función que presenta posibilidades de experiencia de manera infinita, pero también se convierte en algo que pone límites y encajona. Sirve para proponer problemas y para resolverlos. También sirve para traducir mis intuiciones y comprensiones. Esta función de traducción tiene muchas mañas. Es como la costumbre antigua de calentar motores. El motor de un auto de hace 30 años, quizás menos, para que echara a andar había que calentarlo unos minutos antes del primer viaje del día. Recuerdo cuando mi papá se tomaba un café de desayuno mientras dejaba su auto encendido. Pasaron los años, y los nuevos modelos, con un diseño más avanzado, ya no requerían precalentar el motor, y aún así, mi papá seguía tomando su cafecito mientras el motor se calentaba. A este tipo de mañas me refiero. Costumbres arraigadas difíciles de soltar. No es tan fácil desaprender, como dicen, “loro viejo no aprende a hablar”.

Menciono esto para destacar cómo la mente presenta sus opciones, unas en forma más elástica y otras de manera más cristalizada. Comprender todo esto es importante para aprender a usar este instrumento que es al mismo tiempo, como mucho se ha dicho, “nuestro mejor amigo o nuestro peor enemigo”.
Sin embargo, la mente no es sino pensamientos. Incluso la idea de que puedo manejarlos, superarlos, transformarlos, mejorarlos, presentarlos de formas más brillantes, ordenarlos…. Incluso todo eso…. Son también pensamientos.

La observación de los pensamientos es libertad, que presenta orden y brillo por sí misma. Aclara y es comprensión pura, inteligencia esencial. En esta observación se presentan los contenidos conscientes, este darse cuenta que alumbra como la luz de una linterna a todas esas cosas que se suelen guardar en un depósito, garage o bodega. Estas cosas almacenadas equivalen a todas esas ideas que he considerado mías, con las que me identifico, son los contenidos de la conciencia que se ha centralizado como yo. Sin embargo hay dos maneras de observar estos contenidos. Una es focalizando uno por uno los objetos, como quien pasea la linterna por cada uno de ellos. La otra es similar a encender la luz de la bodega, donde todo queda expuesto en un solo clic. Ambas formas son características de la mirada que está filtrada por una centralización: Yo observo. Yo observo en forma seccionada y yo observo en forma amplia. Más allá de esa observación, está la conciencia misma de esta observación. Como si la observación que “yo hago” fuera testigo de todo lo observado, pero la Conciencia que observa a este “yo” que hace, es el supra-testigo. Puedo llamarlo la esencialidad pura de conciencia, lo que es absoluto, permanente, no es afectado ni por la estrechez de miras ni por la amplitud. Es la conciencia de saber y de no saber. Está siempre presente, aquí y ahora. Cuando esto se reconoce como naturaleza esencial, lo más natural, íntimo, real, entonces se hace fácil trascender (o sea, no importar) si hay estrechez o amplitud, y cuando esto ya no importa, cuando hay rendición, es equivalente a que el “yo” que se considera el hacedor y responsable de todo, mengua, incluso desaparece por momentos (o quizás definitivamente). Y al desaparecer este yo, los límites de la centralización se disuelven por sí mismos y aparecen las verdaderas potencialidades, libres, bellas, creativas, que son inherentes al ser.


Maria Luisa


sábado, 9 de junio de 2012

El Mito de la Mente




Todo es amasijo de lo esencial.
Todo vendrá y también se irá,
alejamiento de espacios y palabras,
¡Cuántas bellezas puras pasarán,
pavimentando la ruta de estrellas!
El agua no será la misma,
ni el canto su forma diluida,
ya hablarán otras cosas con la voz de si mismo,
las flores y aves buscarán el sol.

Aunque todos hablen y comenten acerca de la mente, esta no tiene una cualidad central, y más parece una ilusión que algo tangible. Se le llama mente a la función de la conciencia diseñada para comprender fenómenos de modo dual, o sea, que puedan ser experimentados.

El equivocado funcionamiento de esta cualidad hace que se diversifique sin control hacia todo lo que se mueve. Este estado de ignorancia, este funcionamiento disperso de todos los días, es asumido como “la mente”.

Su funcionalidad y presentación nos aparece en cada instante vivenciado, y sus productos nos muestran una especie de realidad a la cual llamamos “el mundo conocido”. La mayoría de las personas tiene un comportamiento o una conducta que no muestra diferencias significativas respecto a la conducta del resto de su comunidad. Eso hace que el hábito de pensar y construir se convierta en la normalidad, ilusiones que son ajenas al momento presente.

Este tipo de ilusión de ser se reconoce como el mundo particular que cada cual vive, y solo deja de existir cuando la persona, ocasionalmente y en forma esporádica, se topa con un quiebre que lo saca de esa ensoñación, y despierta.

Cuando aparecimos en la sociedad la ignorancia compartida se transformó en el modo de mirar, ver, sentir y socializar. Por otro lado, está también la ilusión que es compartida con el resto de sus iguales y que se conoce como el mundo fenoménico. Esa ilusión es alimentada constantemente por el currículum oculto de la sociedad, de la cultura y el medio ambiente, y persistirá durante toda la vida de vigilia, a no ser que se tome conciencia de lo real mediante el conocimiento de Si mismo.

La comprensión no viene con el simple hecho de entender la confusión de vivir en el pasado o proyectado al futuro. El presente activo tiene que realmente vivenciarse. Esta  confusión puede terminar cuando se realiza el sí mismo

Las tradiciones explican que el universo emana de lo Esencial, de lo Absoluto, nunca deja lo absoluto y se funde con él. El mundo conocido ha sido creado por la cualidad de la conciencia que se expresa como la función de la mente, es una superposición a lo Absoluto y el origen de manifestación del mundo nunca deja de ser infinito e inmutable. Las cualidades tempo-espaciales se nos aparecen como este universo. En nuestra confusión, superponemos toda la interpretación equivocada del funcionamiento dual de la mente, que es alimentada por la memoria y la imaginación, y presentando un mundo coherente y compartido. De ese modo falseamos la naturaleza de lo esencial suponiendo que lo que Es, existe y tiene limites espaciales y temporales, cuando realmente la paz, la armonía, la plenitud, es el estado normal de la conciencia que ha sido desdibujado por la interpretación polarizada de la mente.

Todo es más y se ha dispuesto
pero el amor no deja de fluir.
Como la miel con sabor y aroma
se seguirán llenando los espacios,
desbordando alegorías místicas.
El amor no dejará de emanar en lo profundo.
Allí danzo, donde respira lo esencial,
aunque se construyan armaduras de luz,
y con un gesto se destruirá el olvido.
R.Malak

miércoles, 6 de junio de 2012

Expresiones de lo Esencial (R.Malak)



Lo esencial no tiene más labor que dar gloria a la gloria, sembrando constantemente semillas en el horno interior. Hubo y habrá miles y millones de expresiones de sabiduría, todas han bebido y beberán de las mismas fuentes eternas. El Ser no puede llegar a Ser, ni terminar, ni moverse de lugar, pues está más allá del tiempo y el espacio. No tiene partes, es idéntico a sí mismo, y la verdad, que es una, ya sea en este lugar o en otro, no tiene tiempo. No se puede concebir la existencia del vacío ni se puede acallar lo invisible: “las aves celestiales” cantan y llenan el espacio mientras disfrutamos de la vida plena. Unas enseñan sobre la igualdad y la hermandad de la humanidad, otras sobre el amor de Dios o sobre la letra de la ley. No son menos las que rechazan la dominación del sacerdocio y enseñan a la gente a ser luz de sí mismos, y las que enseñan acerca de la comprensión racional y la acción desapegada.

En puro amor intenso, estos sabios la llamarán por varios nombres, es la verdad que nos llega de distintas formas. La realidad, aunque se presente en distintas direcciones o disfrazada de varias maneras, abrirá diferentes caminos que elegiremos y todos nos conducirán a si mismo.

De alguna parte salió la confusa idea de que hay que descartar el ego. La gente tiene la idea equivocada de que sus sabios no tienen una expresión identificada, así que por ello suponen ideas cristalizadas acerca de lo que es la espiritualidad. Para estas personas, tal vez mayoría, estas “aves de paso” son personajes que no funcionan del cuello hacia abajo, viven sin impulsos, sin emociones y desplegando una permanente sonrisa. Y aunque sabemos que el yo funcional es necesario para la existencia, aún permanece esta confusión.

Todo momento tiene su hora, resuenan los sones de si mismo tras un fondo profundo de estrellas, el transportador está trabajando ya y el destino ha sido fijado. Hay algunos que han dormido en la ruta, pero reina el murmullo de salida. Estas grandes expresiones de sabiduría no dual han sido agitadores, manifestaciones que no podrían ser consideradas como pequeñas, grandes sabios, precisamente porque su vehículo funcional se muestra desde el si mismo. Fue a través de sus conciencias centralizadas, como vehículo funcional, que han llenado de luz las mentes de los que tuvieron el privilegio de estar en sus cercanías.

Esas estrellas son como luces que puntean desde el azul de los cielos, se muestran constantemente. Estos sabios marcan rutas dejando huellas, así que ya no se puede acallar lo invisible aunque el consumismo pretenda comercializar lo real. Permanentemente seguirá habiendo las guías que, con su caminar, llenan al vulgo de maravillas. R.Malak

martes, 5 de junio de 2012

¿Quién Es? (R.Malak)

 ¿Quién Es?

Identificar el concepto Ser no resuelve la duda fundamental, dado que la atención está vuelta hacia las ideas que, encadenadas, construyen edificios teóricos que van cerrando puertas detrás de lo Real. Ser no es posible adicionarlo a nuestro bagaje de información, aunque se confunde permanentemente con existir, incluso existir aparece como una experiencia cambiante de instante en instante, como una opción de estar ahí.

Sin pretender confundir diré que lo que es sin comienzo siempre está en eso, comienzo sin fin, y dicho de otro modo, el principio no es una experiencia acumulable en la memoria, sino que sucede, simplemente sucede.

Para algunos lo esencial de si mismo aparece como si fueran flores perfectas, pero que exhalan su fragancia dentro de un corto radio. En cambio para otros lo real es como bosques profundos e intensos, variados, inmensos. Es como un mundo infinito y desconocido en sí mismo. No es posible explicar con una razón coherente esta diferencia.

Se acepte o se entienda completamente lo que estoy hablando, tiene que ver con la atención que se queda pegada al pensamiento y acepta a donde éste lo quiere llevar. Algunos se alimentan de la atención que les prestan, así pueden moverse y construir edificios teóricos que los sumergen en lo fenoménico, desplegando conveniencias e inconveniencias, construyendo sentido desde la sensaciones, emociones, instancias espirituales, o sociales, autoestima, etc.

Las cualidades de las personas son diversas y variadas, unos sumergidos en el miedo a la vida y otros simplemente desafiantes. Unos buscan paz y otros son aventureros llenos de ánimo y de ímpetu, o son limitados por un ideal o dispuestos a explorar. Todo se puede medir en relación a los deseos, unos desean mucho y otros están satisfechos con poco. Unos son ambiciosos o aventureros, unos son agudos como el filo de un cuchillo, cortan profundamente y llanamente los errores y las confusiones para penetrar derechamente en las múltiples capas de lo falso.

Hay quienes adoran a distintos dioses en muchos altares y los hay quienes no sirven a nadie. Otros están al servicio de todos y los pocos solo sirven a su propio sí mismo verdadero.

¿Qué es Ser? No es posible definir, no es un concepto, aunque digamos Sat Chit Ananda no es un concepto. Hacerlo carne es morir al ahora constantemente sin acumular, morir a la identificación, morir al ahora apegado a la red de pensamientos. Eso es vivir. Morir al apego al pasado y al devenir es verdadero Ser, que existe con anterioridad  a la aparición de cualquier concepto. R.Malak

lunes, 4 de junio de 2012

Reflexionando acerca del fluir…


En lo absoluto, el principio de “No Ser” es Ser, y Ser es Conciencia en plenitud. En cambio, lo existente muestra que todo sufrimiento nace del deseo. Aunque con luz propia intentemos comprimir los espacios, pretendiendo hacer coherente lo racional y lo lógico, los cuestionamientos están allí. Viene el espejismo de la mente y nos atrapa con ese mar de pensamientos.

La plenitud aparece con una manifestación de amor que no frustra el deseo de expresión, porque no tiene un lugar asignado en el cuerpo físico. La razón de ello es que el cuerpo es una proyección de la conciencia y la mente es su función reflejada.

¿Qué pasa con los deseos y los apegos? Bueno, ellos son una parte del mundo que se vive, lo mismo que los árboles están ahí, igual que las nubes están ahí, ellos son como son, y uno es como es y punto.

Se asoma, como enseñanza recomendada, “romper el hábito de pensar demasiado”. Se dice que estamos atrapados en la adicción “a pensar” y se muestra a los pensamientos como un pegoste difícil de desprender. Ellos están diseñados para que la identidad busque “un futuro mejor”, mostrando, a veces sutilmente y otras con fuerza, rechazo a cómo me presento o cómo me muestro como identidad. Es la tendencia a este impulso de expandir la expresión de la identidad permitiendo modos buenos y mejores de vivir.

Olvidamos que somos la fuente de lo que estamos buscando debido a que la mente está confundida por ideas erróneas, por ese adicto modo de pensar que nace de los apegos y las predisposiciones. Se recomienda, como solución, saber de “la presencia”, la capacidad de la conciencia de la presenciación, que se muestra a veces con un recogimiento sin pensamientos o con un amor sin descripción y sin contaminación.

De pronto se abandona aquello que parecía ser un espejismo, como un vacío o un hastío lleno de sufrimiento, gracias a la acción de reconocimiento de que nuestra identidad es el ego, y así dejamos de vivir sin darnos cuenta de si mismo. Aparece la capacidad de fijar la atención en lo Esencial y con ello reducimos los pensamientos, las predisposiciones y deseos que constantemente surgen, a su aspecto exclusivamente funcional, y les quitamos la energía y el poder demandante. Cuando el esfuerzo es necesario para resolver conflictos, este aparece, y sin empujar a la vida se fluye con ella entregándonos al presente activo. R.Malak



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