viernes, 16 de diciembre de 2011

Blancas y Negras



Luego de muchos meses de intensa actividad física que hemos utilizado para armar un nuevo hogar con los recursos que la esencia está presentando, está apremiando que me exprese, nuevamente, llenando las líneas de lo que arma este blog. Quizás aparezca un discurso un poco desordenado, tal como un volcán que ha esperado siglos para erupcionar, y cuando lo hace, todo lo abrupto de su potencial sale disparado a un solo tiempo. Este texto está lleno de amor, espero que no sea confuso, porque al fin y al cabo al publicar estos textos estamos compartiendo y siempre es de suponer que alguien recibirá su lectura. Me lo tomaré como me tomo a veces el juego de ajedrez… un lapso de expresión e intenso disfrute.

Llevo un año jugando ajedrez con Malak, juego que empezamos a compartir cuando pasé por un período de convalecencia tras una operación. Ir jugando disciplinadamente, espontáneamente, cada día, este juego, ha sido un proceso de enorme maestría. Un adiestramiento de atención, o más bien, una demostración de cómo la atención produce sus efectos. La maestría en la focalización, movimiento, relajación o estrechamiento de la atención es lo que muestra cómo se va formando el universo de realidades objetivas y subjetivas que parecemos vivir. Mientras no descubramos esto, seguiremos creyendo que somos víctimas de las circunstancias. No olvidemos que somos EL sostenedor de la atención, y de los objetos de ella. He ahí la infinita libertad.

Porque nada hay realmente aparte de la esencia, porque las ideas que tenemos no son la realidad, y lo que es real es indescriptible, nuestra comprensión fluctúa entre visiones, espejismos, chispazos de claridad, comprensiones, y lo que sostenemos por períodos de tiempo, con apego y extremo afecto, constantemente tratando de dar sentido a la existencia, armando explicaciones sobre nuestro propio sentido, todo desde el instante en que hemos sido capaces de racionalizar y concebir, formar conceptos a modo de imágenes y fonética, dando una fuerza de valor a todo ello, lo cual no es más que el simbolismo con que representamos nuestro devenir. Todo a partir de haberme diferenciado, como separada de la esencia creadora, y como integrante de un universo que parecía existir antes que yo… me he diferenciado como conciencia centralizada que se arma con cuerpo, mente y emoción. Me he vuelto yo, olvidada del Si mismo Real, infinito, indescriptible. Me he considerado un ser objetivo en un universo lleno de objetos diferentes. Olvido de la fuerza esencial, sostenedora y permanente que en verdad soy. Me intuyo total, pero en la diversidad no encuentro totalidad, ni plenitud, a menos que regrese a mirar desde el origen.

Formado el juego dual entre lo que soy y no soy, (soy las blancas, soy las negras), puede suceder el olvido de que Ser es todo lo que hay, lo que es, lo que ha sido y será. Como decía Malak en su escrito de año nuevo 2012, un par opuesto no puede existir sin su complementario, estos existen y son en forma simultánea. No hay bien sin mal, ni alto sin bajo. He ahí el misterio aparente de lo que se produce con el sostenimiento de una atención focalizada. Se destaca un aspecto, dejando el otro aspecto contrario sumergido, pero no ausente. Y esta es la razón por la cual se genera la tensión. Como conversaba con Malak anoche, la esencia se expresa en dos modos (si es que quiero representarlo), tal como lo hace la luz… como onda y como partícula… todo depende, según también constata hasta ahora la física cuántica, de la ubicación del observador.

En este sentido, y aunque todo esto pueda resultar complejo, estoy intentando ordenar algo que emana con fuerza a modo de una comprensión intuitiva. Soy la creadora, el creador, de cualquier realidad que yo misma sostenga. Soy el Si mismo, y nada hay o es aparte de eso que soy, pero la luz hace juegos de sombras en las paredes de la mente, como la cuadrícula blanquinegra del tablero de ajedrez, dando espacio para que se vayan ubicando las piezas. Por tanto, soy creadora de mi realidad manifiesta desde el punto de vista en que me ubico, ya sea como testigo sin juicios o como personaje involucrado. No inventamos los pensamientos, los seleccionamos. Todos allí, como peces nadando en el mar de la conciencia, los voy pescando, los recojo, los sostengo, pero aunque no quiera, finalmente los devuelvo al mar. La mente, que no es más que pensamientos recogidos en diversas formas y procesos de ordenamiento, surge del ser, se sostiene en el ser y regresa al ser… lo cual implica que nada hay aparte de Ser.

Somos creadores de lo que vivimos. Al recoger un pensamiento estamos sembrando una semilla, al plantar un deseo, este irremediablemente dará sus frutos cuando las condiciones de riego, sol, temperatura, sean adecuadas. Es decir, cuando deseamos algo, esto se hará manifiesto tarde o temprano. El asunto es que al desear, dejamos de lado, sin prestar atención, tanto el aspecto oscuro o contrario de lo que estamos planteando, como las posibles consecuencias del hecho o cosa tan esperada.

Cada vez que sostengo una creencia, cualquiera que sea, estoy generando leyes a las que me tendré que someter, mientras no recuerde que toda idea es evanescente, es solo eso, una idea. El proceso del tiempo es un intervalo de conciencia que llamo “esta vida”, una continuidad de pensamientos, imágenes, cosas, espejismos, sensaciones, todas ellas impermanentes, realmente irreales. Duración como la de cualquier sueño, que va y viene ante la luz de mi atención consciente. La memoria, como caja de Pandora, ofrece miles de posibilidades a ser elegidas en el fondo de conciencia, generando las infinitas historias, devenires, personajes y experiencias que he vivido y habré de vivir, en esta ilusión de venir a ser. Todo cobra sentido para esta, mi manifestación, cuando abrazo con un amor indescriptible a esto, mi propia esencia de Ser. Así agradecida por esta oportunidad de ser y haber sido en el tiempo, a pesar de todo lo ilusorio que pueda decir que esto es… es y ha sido tan grandioso como un juego de ajedrez, vivo, intenso, donde finalmente no hay ganador ni perdedor, sino una representación de potencialidades que bailan en la luz de mi comprensión.

Maria Luisa - 16 de diciembre de 2011.

3 comentarios:

arianna dijo...

Increible!!! maravillosos texto....

Porque nada hay realmente aparte de la esencia....

Mil gracias por compartir, no un discurso, si, pensamientos tan llenos de amor .. generosidad...

Tanto como tu escribiendo, he disfrutado leyendo, así , sin pedir nada, acabo de recibir un maravilloso regalo, que me ha dejado sin palabras, calando hondo

Gracias , muchas gracias por llegar tanto
Recibe un cálido abrazo

MARIA LUISA dijo...

Tu entusiasmo me deja emocionada Arianna, otro abrazo cariñoso para ti.

gorka dijo...

Gracias ML!!

Un abrazo!

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