viernes, 7 de octubre de 2011

Vida en la presencia


Fotografía: Isabel Obeso

P: ¿Qué es o cómo se vive en presencia permanente?.... tal vez ese pensamiento me pierde y por ello todos los días me acuerdo de respirar, estar alerta...
Me pregunto, ¿qué efectos prácticos tiene vivir en la NO dualidad en lo cotidiano? o si la conciencia es todo, en cierto modo, no habrá nada que decir... en fin..., dejo marcada mi pregunta primera... entendiendo que quien pregunta en mi es no dual, gracias y que estén bien...

Al racional le presentaría la respuesta devocional, al emocional le presentaría la respuesta teórica, al activo le presentaría el enfoque de puente.
“¿Qué hacer? cómo es? qué provecho saco?” Eso es una necesidad de atrapar ideas de ser, y es por el hábito arraigado de considerar como válidos a los pensamientos que definen lo que soy, cómo soy, lo que seré y lo que he sido.
Mencionas que recuerdas respirar, ¿estás seguro de eso? ¿De verdad para respirar tienes que pensar en respirar? Realmente para estar presente tienes que pensar que lo estás?
Como individuo siempre estás presente ante la existencia, y como existencia siempre estás presenciando lo que existe.
El Si mismo real es tanto la existencia como lo que existe.

Tú eres. Descubrir lo que eres es descubrir la presencia eterna de Si mismo. Descubrirla no implica traerla, generarla, lograrla, alcanzarla, porque es eterna, ya es, siempre ha sido. Presencia es idéntico a presenciación, la luz que ilumina la conciencia.
El ser que eres no es algo, pero debido a la educación, la cultura, el medio ambiente, los aprendizajes e impactos sicológicos, se ha armado de una coraza llamada: yo soy esto o lo otro. Cuando te sacas esa coraza llamada también ego, eso es la presencia, y vivir sin ser esto o lo otro es vivir en la presencia. Mejor dicho, es la Vida en la Presenciación, que siempre ha sido. Es tan solo un des-cubrirse de los velos de identidad que confunden lo que soy.

Vivir en la presencia es vivir sin apego al ego, sin egoísmo, sin esperar siempre sacar provecho personal de todo lo que se experimenta. Pero esto no es una receta moral, no se trata de un nuevo deber ser. Lo primero es degustar lo natural de ser, así la mente queda convencida de que sin su constante movimiento y búsqueda de logros, es perfectamente posible vivir en felicidad, porque el sabor de lo real es tan dulce que los sinsabores que presentan las exigencias de la mente ya no se valoran como antes. Cuando, no sólo se comprende, sino que se ama lo real, ya solo se quiere lo real, y la mente no logra confundir más.
Así las capacidades inteligentes, creativas, convierten al hacer en algo funcional, práctico y eficiente, puesto que lo único que interfiere con el hacer armónico es el deseo egoísta. Lo que ha de hacerse se hará, se quiera o no se quiera, antes o después. El río del existir está forzado a cumplir su anhelo: buscar el punto más bajo y finalmente unirse al mar océano.
Afectuosamente, Maria Luisa

2 comentarios:

gorka dijo...

Texto muy luminoso y aclarador...

Gracias ML!! Un abrazo!!

MARIA LUISA dijo...

Un saludo con afecto Gorka

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