miércoles, 29 de junio de 2011

Devenir y Perspectiva



El que perdió sentido en su quehacer, sus relaciones o los principios que sostienen su vida, comienza a cuestionarse si existe un modo auténtico que le de sentido de ser y una explicación viable, o un modo de acceder a la felicidad verdadera. La No Dualidad puede presentarse en un principio como una filosofía teórica y no como una vivencia inmediata y certera. Pero aún en ese caso se presenta al menos como un mapa o una señal. La observación sin juicio se convierte en una vía posible, que sólo se descubre practicándola. (Resplandor No-dual 21.14)


La Conciencia Esencial es plena de infinita potencialidad. De igual modo, la esencia de ser posee intrínsecamente toda posibilidad de lo que haya sido o que pudiera haber sido, o lo que sea o podría ser a futuro. El pasado y el futuro coexisten en el eterno ahora. Cuando no hay diferencia entre el observador y lo observado, entonces el mundo se vivencia no dual. El modo como nos relacionemos con lo observado determina si opera la Maya (ilusión) de la dualidad o la comprensión de la no dualidad. Todo depende de la perspectiva, ya sea como entidades separadas de su fuente o como la fuente misma. (Resplandor No-dual 21.12)

Todo se presenta en la conciencia y sin ella no hay tiempo ni espacio, como una pantalla sobre la cual todo es proyectado como imágenes y se mueve como en una película de cine. Hay sólo una consciencia, aunque se mencionan distintas, como conciencia centralizada o manifestada, conciencia de cuerpo, conciencia de sí mismo, todas esas clasificaciones son aspectos de la conciencia esencial. La conciencia esencial es la pantalla sobre la que se proyecta la película. La película corresponde a las semillas, procesos y estructuras que ya se han fijado o determinado en el mundo fenomenal, y a las fuerzas automáticas que permiten mantener la vida. (Resplandor No-dual 24.9)

lunes, 20 de junio de 2011

Las cosas pasan en la felicidad de Ser


Las cosas pasan en la felicidad de Ser

Las cosas pasan, el acontecer sucede. El brazo me pica, el ritmo cardíaco aumenta o disminuye, la placidez se muestra o la inquietud toma su lugar. Si me defino con cualquiera de ellos, digo: como estoy agitada algo pasa conmigo, o como estoy en paz estoy espiritualmente bien, pero lo que está realmente sucediendo es que hay tranquilidad en el cuerpo o no la hay, hay lentitud en los pensamientos o hay agitación… soy quien lo ve. Ahora, hacer esta revisión en forma racional, y quedarse allí, es como actuar como una máquina, imponer la razón y explicar las cosas. No se trata de eso porque sería quedarnos en la teoría, una comprensión mental.
Lo acogedor de ser real no se desvincula del sentir…. Acoge todo el despliegue de lo que sucede, porque aunque no se entienda, aunque no se acepte esto: todo lo que sucede es un movimiento en la conciencia que soy.

Las muchas voces del pensamiento se presentan una y otra vez, y esto parece suceder en la cabeza. Es como si estuvieran unos enanos planteando alternativas entre las neuronas. Este es un símil infantil, pero me hace mucha gracia porque ilustra bastante bien una experiencia que todos reconocemos, y ¡cuántas veces ha sido usado por los creadores de dibujos animados y los creadores de fábulas e historias!
La confusión y fragmentación de esas muchas voces que conversan en mi, está dada por la tendencia habitual de los procesos racionales para darme una identidad en el mundo. Para saber quién soy frente a los acontecimientos, poder decir quién soy con este cuerpo se recurre a la memoria, a los datos, para formar mi identidad: nombre, dónde vivo, dónde nací, qué hice ayer, quienes son mis amigos, mi familia, los nombres de mis padres, a qué partido político me suscribo, dónde y qué estudié, a qué me dedico. Incluso qué es lo que estoy esperando del futuro, cuáles son mis deseos y cuáles son también mis ideales de ser y de vida. La identidad alberga, además de datos personales, una serie de premisas acerca de lo que debe ser y lo que no, lo que es bueno y lo que es malo, ideales.
El hecho de simplemente ser, incluso de sentir este ser en el mundo, en el tiempo, en el espacio, simplemente ser sin etiquetas, es inaceptable para el proceso racional que necesita objetivar mi identidad. Una vez noto un cuerpo entre otros cuerpos, un mundo donde me encuentro, aparece con ello la necesidad de saber quién soy, a diferencia de las otras cosas que observo. Sin duda sé que yo soy, pero apremia la urgencia de definir eso que soy, por el simple hecho de que estoy en la convicción de que aparte de mi hay muchas otras cosas que también son, y si no me defino me siento perdida entre ellas.

He tomado el mundo por real y la vigilia como el estado auténtico. Además estoy en el convencimiento de haber nacido y que tengo un tiempo hasta que un día muera. Una vez asumido eso sucede lo siguiente:
Para moverme en el mundo requiero inevitablemente una identidad. Sobre todo en este mundo tan complejo. La identidad protege no sólo sus ideas, sino que tiene la función de proteger todo el instrumento biológico y sicológico, protegerlo de otras personas que con sus actos muestran avaricia, deseos egocéntricos, manipulaciones, tratando de imponer su poder por encima de los otros. Entonces hay un manejarse ante todo esto para no ser víctima del abuso. Cuando estoy convencida de haber nacido, me planteo que si he nacido con la opción de la libertad para percibir mi vida en un mundo hermoso, un planeta lleno de bendiciones, un universo de estrellas que adorna las noches, es una oportunidad de disfrute de esta vida de tiempo, espacio, lo que llamo realidad y que no noto que es una emanación consciente. Entonces no puedo admitir que por asuntos de poder egocéntrico de otros se me pretendiera privar de esta ocasión sin igual. Así que también por eso la identidad se forma, y dentro de un mundo de egos yo sostengo un ego que interactúa con ellos. Ante esta mirada de haber nacido espero tener la ocasión de disfrutar lo que el mundo pueda ofrecerme. Se sostiene la búsqueda de la felicidad que las experiencias de interacción con mi cuerpo, mi mente, mis emociones, las personas y el mundo, puedan darme. Así, busco ser feliz dentro de todo este envase consciente que me presentan las alternativas de esta identidad. Busco ser feliz con las personas, con los logros, con los placeres, con un evento, con las experiencias mentales, con la meditación, con las relaciones amorosas, con el éxito. Y al final con todo ello sigo construyendo estructuras de mi identidad para llegar a ser el ideal: una persona feliz.

¿Qué pasa con el jnani, el sabio, el comprensor, el realizado, ante esta cuestión?

Ha descubierto que el mundo no es lo real y que la vigilia tampoco. Ha comprendido estos como emergencias en la conciencia, y se sabe a sí mismo como el observador de la conciencia y como la Conciencia misma. Se sabe a sí mismo como el observador de los procesos de su cuerpo, de las funciones mentales y emocionales. Ha descubierto cómo estas emanaciones conscientes están dando un aspecto de realidad a su aparente existencia temporal y espacial. Ha comprendido, y se encuentra, en una perspectiva tal de observación, que absolutamente todo lo percibido está sostenido en su propia percepción. Tal comprensor tiene varias opciones ante el despliegue de todo lo existente, y esas opciones se van dando de maneras distintas según los diferentes casos. Son opciones de cómo moverse, cómo mover esta corriente de conciencia que es a su vez contenedor y contenidos, es decir, si mismo y personalidad manifiesta. Lo que sí es claro, es que se sabe a sí mismo como estando aparentemente en el mundo, pues así se muestra toda la percepción, pero no pertenece a ese mundo. Tampoco es que pertenezca a otro mundo, sino que ha visto y comprendido, asumido en forma absolutamente clara y cierta, que cualquier mundo es, no otra cosa que, una serie de percepciones conscientes que se dan forma ante la Presenciación. Por tanto todos los mundos posibles están en Si mismo, sostenidos en la Conciencia.

El que así comprende, se mueve en el mundo jugando el juego, asumiendo la identidad que se requiere, la que está formada por las consecuencias de la genética de ese cuerpo, de la educación recibida, el medio ambiente donde creció o donde vive, la cultura del lugar y los juegos que se dan entre las variadas identidades de las personas con que convive. Juega el juego, se viste temporalmente con una identidad, sabiendo que eso no es si mismo. Lo sabe, lo asume y lo vive, porque ese traje de persona ya no es más un velo que separa la realidad de lo que es de la variedad aparente de lo que no es. El mundo, como movimiento consciente es apreciado como una virtualidad que está sostenida en la conciencia, como una emanación de si mismo y por tanto no distinto de si mismo en esencia. Es pura conciencia en movimiento, presenciada desde si mismo. Si mismo que no tiene ubicación real, sino una ubicación aparente desde un cuerpo con el que se adquiere una perspectiva del mundo y el universo. Por eso el cuerpo, la mente y las emociones son instrumentos de percepción, son instrumentos o funciones de conciencia, no distintos de la conciencia misma, que otorgan un sentido, un punto de vista. Limitarse a dicho punto de vista es como mirar un paisaje siempre desde una misma ventana. Desprenderse de esa limitación equivale a salir de la casa y observar el paisaje ya no a través de la ventana, sino siendo uno con el paisaje. No dos, yo y lo observado, sino simplemente lo que Es. Al mirar de nuevo a través de la ventana de la persona, la comprensión y la felicidad de esta comprensión no se escabullen necesariamente, aunque sí podrían velarse mientras no se asienta por completo la maestría de la toma de conciencia de si mismo, es decir, que ya lo virtual no ocupe un lugar como si fuera real.

La felicidad, el sentir, ananda.

Ser Conciencia Felicidad, Sat Chit Ananda. Esta frase apunta a que sé que soy y siento felicidad en ello. Antes describí cómo la razón impone la necesidad de definir lo que soy dentro de un mundo donde estoy, y que en ello la felicidad, que es inherente a si mismo, queda oscurecida por la idea de que hay que encontrarla en las experiencias de interacción con ese mundo que he tomado por real y como diferente de mi. También describí que el sabio sabe que no es diferente del mundo, pero me falta decir que el sabio también goza esa felicidad inherente en si mismo, porque ya no la busca en las experiencias pero no evita las experiencias que el cuerpo tenga, sea cual sea la emoción emergente. El sabio que sabe lo que realmente es, comprende la relatividad del mundo manifiesto y la volatilidad de las emociones transitorias, y siente la felicidad de ser sin necesidad de etiquetarse y fragmentarse entre identidad y mundo, ni de definirse en base a ninguna emoción que surja o ningún hecho que parezca acontecer. Por eso, esta comprensión no sólo se muestra conduciendo la racionalidad, sino que está impregnada del sentir, un sentir que no es emoción motivada por las glándulas endocrinas, sino un sentir que es sentimiento profundo, inherente, unido a si mismo o no distinto de si mismo. Es un sentir pleno de si, felicidad a tope, paz total. Hasta que el sentir felicidad no esté aunado al saber de lo real, la duda puede surgir. Porque la felicidad es como el pulso mismo del corazón, es nuestra condición natural de ser y mientras queda oscurecida por la separación entre yo y mis experiencias, sigue dándose la necesidad de reconocerla. Es preciso penetrar profundamente en la comprensión y a la vez permitir que se muestre la brillante realidad del Ananda, el feliz placer de ser, que muestra que no hay ninguna necesidad de completarse con definiciones, logros, éxitos o transformaciones, ni ninguna clase de experiencia, porque lo que soy ya es pleno, siempre lo ha sido. Lo que soy no está condicionado por el nacer o el morir, no está clasificado por ninguna idea o juicio, no es dependiente del acontecer… y no se alcanza porque ya es. No sucede en el tiempo, sino que es lo que presencia el tiempo, el devenir, la manifestación consciente de la existencia de todas las cosas en si mismo y como expresiones de si mismo.

La mente produce la confusión, pero al principio la misma racionalidad me trae de regreso al punto en que me des-identifico… esa comprensión cierta de que no soy el cuerpo, no soy las emociones, no soy las acciones. La mente se puede considerar como nuestro más acérrimo enemigo o nuestro mejor amigo. Dejándonos encantar por las ideas, nos trae separación, pero usando la racionalidad de modo acorde, nos hace dueños del proceso. Usar la racionalidad en este sentido que nos lleva de la confusión a la luz, se refiere a haber aceptado la premisa del sabio: no eres el cuerpo ni la mente ni las emociones, haber comprendido enteramente lo que esto significa, y desde allí, proseguir en la entrega, la disposición, permitir que la gracia fluya y demuestre todo su esplendor de conciencia y ananda.
Al des-identificarme, al principio por medio de la comprensión racional, me entrego, y permito que fluya el sentimiento… esto es lo que se quiere decir que la mente pone el conflicto y la mente lo deshace. Ahí ya la mente está en su fuente y la identificación cesa. Se permite que el flujo de ser se demuestre como total, sin carencias, pleno como el corazón de todas las cosas.

Maria Luisa

Los bailes de Zorba el griego

Dice Zorba al final del primer baile: no, no estoy bien jefe, cuando un hombre está pleno, ¿qué le queda? ¡consumirse!
Dice luego... en medio del segundo baile: jefe, tengo tanto que decirle... nunca amé a un hombre tanto como a usted.... para, se acuerda y dice: ¡Ey jefe! ¿alguna vez ha visto un desastre más esplendoroso?

¡Las cosas pasan en la felicidad de Ser!

jueves, 16 de junio de 2011

Testigo-Turiya y Supra testigo-Turiyatita


El universo es un movimiento energético que genera formas, galaxias, agujeros negros, estrellas, sistemas solares, asteroides, etc. Un movimiento de lo Esencial, de la Existencia, que no se ha diferenciado entre un observador y lo observado… solo emana, se mueve en si misma.

Del mismo modo, la mente es el movimiento consciente de lo Esencial, de la Existencia, que genera estructuras de pensamiento o identidades, generando un observador separado del universo.



Trataré de elaborar un símil imaginario para que lo compartamos.

Imaginemos que el movimiento consciente (recordando la similitud con la energía del universo) genera la forma de un largo corredor sostenido por columnas y arcos, que da un sentido de recorrido lineal alrededor de un patio. Cada uno de estos arcos o conjunto de dos columnas es un sostén estructural distinto, un umbral hacia el patio.



Imaginemos que la observación transita por este corredor y se asoma al patio a través de estos umbrales.

Imaginemos que el corredor es la mente con todas sus posibles estructuras de pensamiento dadas por cultura, aprendizajes, recuerdos, genética, etc. Que la observación es el testigo que presencia el paso por el corredor.



El testigo es como aire, invisible, sin forma. Es el mismo aire que está afuera en el patio.

Al mirar a través de los umbrales, se supone una separación de este aire en aire interior y aire exterior, es decir, corredor y patio. Pero el aire es el mismo.



Los umbrales determinan las maneras en que el testigo observa el patio o mundo.

Mientras no haya el darse cuenta de que no hay real separación entre el aire externo y el aire interno, se mantiene la ilusión de un aire o conciencia centralizada, encerrada.

Este testigo que transita por el corredor, este aire, es el aire total, y la ilusión de separación la generan los umbrales de observación.



Así es como puedo explicar que la conciencia esencial, expresada en la eseidad como pura observación… al mirar a través de la mente, supone una separación entre un sujeto observador y unos objetos observados.

En este mundo que vivo como si fuera mi vida durante un tiempo, noto como la educación, cultura, medio ambiente, sociedad, han formado estructuras de mirar y comprender, que me otorgan un punto de vista en cuanto a las cosas, los ideales, las situaciones. Así es cada persona, se ubica en un punto de vista, en un umbral de comprensión distinto. Se definen como una identidad que está dada por estos umbrales.


Averiguar quién observa a este observador es como descubrir que realmente no hay diferencia entre el aire exterior del patio y el aire interior del corredor. Es uno y el mismo siempre. El movimiento consciente, además de generar las formas estructuradas de los umbrales, produce la ilusión de separación y diferencias. 


Es el juego de la conciencia, que se experimenta a si misma, produciendo una aparente e irreal fragmentación que permite degustar todos los sabores, ver todos los colores, sentir todos los sentimiento y todas las emociones, sostener todos los pensamientos y suponerse el actor de todas las acciones. Y para que haya interacción, se asume a si misma como variadas y múltiples identidades y formas.

Maria Luisa

sábado, 11 de junio de 2011

Silencio y Realidad



La Realidad, en términos absolutos, es indescriptible, y lo que se ha escuchado acerca de ella son descripciones. Todo aquél que declara una certeza acerca de lo Real (sabio), sabe y dice bien, que lo que expresa son descripciones y no prescripciones. Por lo tanto si la Realidad es indescriptible, lo que están describiendo estos que saben o dicen saber son interpretaciones relativas de algo que en última instancia es absoluto. En el lenguaje humano por medio de la palabra, se usan símbolos escritos y fonemas sonoros que en casi todas las lenguas han surgido para describir lo que es percibido y que es compartible, para comunicarse con el lenguaje escrito y hablado.

El silencio mencionado por los sabios y videntes está referido a esa comprensión que es anterior a la palabra, es decir, esa comprensión absoluta que sólo puede vivenciar uno por sí mismo y que es incomunicable en su forma total. Al momento de usar la palabra para comunicar, y sobre todo para transmitir al que aún se basa en sus limitadas certezas de este mundo cotidiano de sentidos y sensaciones físicas, condicionadas por la experiencia de la causalidad (vida terrenal), se requiere usar palabras que tengan sentido para el que escucha o lee, y estas se basan sólo en cosas reconocidas dentro del ámbito comprendido o aceptado como existente. De ahí se deriva la influencia que tenemos que reconocer que sucede al momento en que cada sabio (el que sabe por certeza y vivencia directa) transmite su comprensión en medio de un ámbito cultural específico. La cultura es precisamente ese medio conceptual que un grupo de personas comparten y que estructura sus modos de comunicación y comportamiento social. Así es como se ve sabios sufiés, hindúes, chinos, japoneses, cristianos, occidentales, alemanes, griegos, etc etc etc.

Cuando se menciona el silencio en este sentido, claramente no se está refiriendo a ninguna otra cosa que a la ausencia de conceptos estructurantes, los cuales solo tienen sentido para efectos de conjugar un lenguaje para la comunicación. Silencio del sabio se refiere a una comprensión no basada en trabajos intelectuales, ni esfuerzos mentales, entendiendo por mente en este caso a la función organizadora de líneas de pensamiento conceptual, o sea, de fórmulas para la comunicación.

Y este es el sentido que se señala cuando se dice que la comprensión de la realidad está más allá del razonamiento, y por tanto más allá del esfuerzo intelectual… y no quiere decir un más allá en el tiempo o en un espacio perteneciente a otro mundo más sutil o similar, sino más allá referido a que es algo que se desprende de la palabra, se libera de ella y de las ideas preconcebidas, de los recuerdos y de la relación entre experiencias que están en la memoria. Eso significa más allá… No es más allá de ahora, sino quizás más acá de ahora, tan próximo que no cabe ni un dedo entre la Realidad y tú. Cuando se dice que la Verdad no se alcanza por medio de la mente es a esto a lo que se refiere, que no hay ninguna estructura, ninguna escalera conceptual que te pueda llevar peldaño a peldaño hacia ningún espacio de comprensión de lo Real.

Cuando se indica el silencio, es a este silencio al que se refiere, silencio de conceptos, de ese ruido se explicaciones y proposiciones, dudas y respuestas teóricas que rebotan en la cabeza como un juego de ping pong. Este silencio significa que la mente se recoge en su fuente, no para anularse, sino para proceder sin juicios estructurados por pre-concepciones.

Y como lo que se devela en este modo de mirar es indescriptible por la palabra humana, es que muchos sabios no explican de qué trata eso de la Realización (comprensión de lo Real), y se limitan a apuntar a ese silencioso mirar, esa observación sin juicios como decimos con R.Malak… en que lo indescriptible se muestra por si mismo, a Si mismo. Cada quien tiene que verlo, vivenciarlo, reconocerlo, saborearlo. Se apunta a ello, se usan muchas técnicas para romper el esquema habitual del pensamiento, paradojas, cortes, saltos, contradicciones que dejan perplejo el proceso del pensar alineado. Cuando esto sucede, el ego, que no es otra cosa que una estructuración conceptual del ser, aparece como amenazado. Pero toda esa amenaza es tan sólo un juego de reflejos en el salón de los espejos de la mente estructurada y la mecanicidad de los procesos racionales. El que Ve es siempre íntegro, ningún espejo por más distorsionada que presente su imagen puede romperlo ni fragmentarlo. Puedes ver fragmentación, pero eso no significa que tú estés descompuesto. La fragmentación se debe a un espejo conceptual, una creencia o cúmulo de ellas que no reflejan jamás tu verdadera realidad inmutable y para la que uso estas palabras constantemente: Ser Conciencia Felicidad, que brilla por si misma sin depender de ningún espejo donde reflejarse.

Maria Luisa

jueves, 9 de junio de 2011

Tú Eres Tú


Fuegos artificiales de la existencia que se nos muestra como fenómenos a modo de espectáculo. Qué indescriptible belleza, qué atemorizante, vigorizante, que remueve en lo profundo ... esto es una foto de la explosión del Volcán Puyehue en el sur de Chile este sábado pasado. Hermosas imágenes, puedes verlas AQUÍ.

Recién he estado dándole ventilación al foro Conciencia Esencial, que estaba muy dormido, y agradezco a los que se han sumado. Estos días ha estado muy movido e interesante. El siguiente texto es parte de algunas de las respuestas producida en uno de los temas. Pueden leer todo AQUÍ.

Es muy interesante todo lo que se ha avanzado en las experimentaciones científicas, no lo dudo, además, me encanta la ciencia ficción, que por lo demás se basa en estudios, especulaciones, intuiciones y experimentos incluso no publicados. El asunto es el siguiente:

Para saber lo que en verdad eres, sólo tú puedes saberlo. Esta afirmación ya de por sí encierra una revelación crucial: eres el conocedor experimentador de todo lo que conoces, vives, supones, crees, sueñas, ves, sientes... y si te afirmas en eso, te darás cuenta que es tan indescriptible, que plantear el quedarte con alguno de los aspectos te obliga a excluir algún otro que también podría ser cierto.
El advaita, o las señales no duales no invitan a quedar en hipnosis o algún estado catatónico. Es una señal hacia la sencillez de ser, en paz, en una quietud que ya no se agita por el miedo, la duda, la especulación, la afirmación o la negación. Es la quietud del que se mueve según las cosas se van presentando a su viva experiencia, en un presente que es activo, no pasivo... con el potencial de la inteligencia, la expresión de la sabiduría, el movimiento armónico, por cierto muy funcional.
Tú eres tú y jamás dejarás de serlo. Puedes hacer suposiciones, las que quieras, pero la evidencia dice que tus identidades cambian, cambia el cuerpo, cambian las ideas, cambian las experiencias, cambian las sensaciones, emociones, vibraciones... de momento a momento se transforma toda tu expresión desde lo inmemorial hasta la eternidad, en un presente activo, más allá del tiempo, del espacio y de todas sus manifestaciones fenoménicas. Sin embargo, de tí se mantiene algo que es indescriptible. Por eso, no mueres, no has nacido, y te mantienes siempre como el observador de todos los movimientos conscientes, energéticos, materiales o inmateriales, fenoménicos... todas las quietudes y todos los movimientos ocurren ante ti, en ti y por ti. A esto lo puedes llamar una identidad sin identidad. Si eso te deja tranquilo, estupendo!
Por mi parte estoy fascinada que haya investigaciones de tipo científico que se atreven a ir más allá de lo que la razón puede abarcar.
Maria Luisa




martes, 7 de junio de 2011

¿Qué es Realmente Ilusión?




No es ilusión que en la Conciencia esencial sus contenidos se mueven... eso es el movimiento de la Realidad. Tanto lo que ve como lo visto son conciencia. (Mantengo este lenguaje para no perder el hilo de lo que señalamos y por eso lo llamo Conciencia, que igual podría llamarse de otras maneras, eso ultimadamente da igual). 

La ilusión es el engaño que produce ver lo que Es como no es. El ejemplo de ver una cuerda pero creer que es una serpiente. La ilusión es ese poder que vela lo real, llamado Maya, una especie de hipnosis, auto engaño, confusión, etc., que no permite percibir lo real tal cual es.

La realidad y la verdad son indescriptibles, y aquí estamos haciendo maromas para procurar dar un enfoque a nuestra mente confundida. Al considerar al observador, lo observado y la observación... o el sujeto, el objeto y la Existencia que les otorga existencia, no hay uno más real que los otros. Si lo señalamos así, no estamos dando en el punto no dual, sino que estamos descartando y prefiriendo. 

El punto crucial de toda esta investigación es la averiguación de la realidad en relación conmigo misma, no la realidad de los objetos existentes o del universo, sino la mía. Y el punto álgido del tema que tratamos está en: ¿qué pasa conmigo después de que este cuerpo muera? Esa duda produce temor, porque como nos identificamos con la forma, suponemos que al perder esta forma, quedaré sin ser, por tanto deseo que al menos conserve una forma etérea o sutil, un alma individual, etc., para luego encarnar de nuevo con otra identidad. Supongo que soy un sujeto-objeto contenido en el espacio universal, moviéndome y transformándome, pasando de la des-armonía a la armonía, de la duda a la convicción, del miedo a la paz, evolucionando, mejorando, ilusionado con la perspectiva de mejores logros.

Estando en el universo de la manifestación, es como la ola en el océano. Y la ilusión se produce al creerme la ola, y no ver que soy el agua total del océano así como la ola. Pero lo más interesante de este descubrimiento, es que al verlo, comprendo que no soy una ola... sino todas las olas y el océano mismo, simultáneamente y sin diferenciación real. La diferencia es precisamente la ilusión: creer que soy una cosa o la otra sin poder concebir (mente) que Soy ambas. Por eso realmente no nacida, pero aparentemente nazco y muero infinitas veces.

En una investigación seria como esta, es adecuado que miremos por nuestros propios ojos y expresemos por nuestra propia voz, para poder ofrecer contrastes con bases en la experiencia directa... sea cual sea la que tengamos. Toda experiencia contiene la realidad siguiente, y obviamente esto es aplicable a cada persona: soy quien la experimenta... y el cómo la interprete también me pertenece. Por eso no se gana mucho analizando las experiencias, sino yendo a la raíz, a lo que permanece y es común a todos los casos, es decir: ese que tiene las experiencias.


Maria Luisa

sábado, 4 de junio de 2011

Señalamientos Básicos de lo No Dual




ML: El señalamiento básico es hacia darte cuenta del aspecto esencial de tu naturaleza. Esa esencialidad al ser descubierta muestra la unidad de todas las cosas, de todas las variedades, unidas en la Conciencia de Si mismo. Neti-neti, la negación, es una práctica, un mapa como te decía ayer, una de muchas que han usado los apuntadores y que tiene la intención de colocarte en la posición  que atestigua todos los movimientos. Las preguntas teóricas esperan respuestas teóricas, pero un apuntador no dual te señala que aprecies desde una observación libre de juicios y parcialidades (y libre de idea de yo), permitiendo el asombroso despliegue del acontecer. No se pretende decir que eres lo inmanifiesto y no lo manifiesto… sino neti, neti, ni esto ni lo otro… no es quedarse con una cara de la moneda… es ambos simultáneamente. En la Presenciación acontece lo presenciado, no separados.
La Conciencia emana movimiento, así como el Océano emana sus olas. Cada ola equivale a una sensación de identidad que conlleva todo lo que la memoria contiene para definir esa identidad. Imagina el océano como un infinito continente, lo que contiene está ahí, indiferenciado en principio. Esos contenidos aún indiferenciados son llamados vasanas o tendencias latentes. La ola surge impulsada por un conjunto de vasanas que la definen. Es la cualidad de la Conciencia hacerse consciente de las formas, no hay separación ni división, y las diferencias son apreciadas al momento que la Conciencia destaca la sensación de ser yo, distinto de lo que concibo. Es el surgimiento del observador y lo observado, el sujeto y los objetos.

P: Si no te molesta que os plantee preguntas, para indagar en la filosofía advaita y sois tan amables de disculpar mi lenguaje y contrastar, sabiendo ya como pienso, planteo:

1.         Qué dice el advaita, sobre el por qué  esa Conciencia se ha vestido de eseidad - forma. ¡Si luego la va a perder al morir sin que ello le reporte ningún beneficio, realización?

ML: Acaso el Océano se afecta porque sus olas aparezcan o desaparezcan. Mientras te consideres la ola, esto te sonará terrible, quizás injusto, porque es aterradora la idea de desaparecer. Pregúntate ¿en qué momento viste aparecer que tú eras? Si puedes notar el instante en que apareces siendo... por ejemplo al despertar cada mañana, también podrás presenciar el instante en que dejas de ser (la identidad) cada vez que te sumerges en el sueño profundo. Pero ¿qué eres tú, lo que estás presenciado acaso? ¿Puedes darte cuenta de esa Presencia que está observando inafectada como los estados van y vienen? Esa Presenciación es Conciencia pura que se mantiene permanentemente sosteniendo todas las apariciones y desapariciones, y por eso es eterna, más allá del tiempo. En la conciencia rotan los estados (mentales).
Haciendo un cariñito comprensivo te diré que esta situación de ser humano es una oportunidad para apreciar, en la forma, esta maravilla que es existir mientras sabes en lo profundo (y no solo sabes sino que vivencias) que eres la existencia misma.

2.         Y al morir la forma/cuerpo-identidad, ¿Toda persona, haya sido lo que haya sido, se queda igual? ¿Y en qué se convierte?  ¿Esa Conciencia, se vuelve a vestir de eseidad otra vez o una y no más...?

ML: Al morir la forma no hay persona, solo hay lo que siempre ha sido, la esencia que realmente eres y siempre has sido. Esa esencia de si mismo toma todas las formas, una y otra vez, simultáneamente. Es como la luz, en ella están contenidos todos los colores. La forma, el prisma, la hace adquirir la apariencia de ser uno solo de esos colores. La forma es a su vez tiempo y espacio, causalidad. Desparece la forma y desaparece el tiempo, el espacio y la causalidad. Lo esencial no tiene límites, por tanto se manifiesta una y otra vez como el latido de tu corazón, como la respiración, como la Vida latente en Si misma.
Se explica que si en esta vida ha habido realización de lo esencial, ya no se genera más semillas o vasanas, y que las que se traían en la mochila de este venir a existir han quedado, digamos así, sanadas. Pero si no hay realización se sigue generando semillas (karma) y este queda pendiente de ser consumido, ya sea en esta vida o en otra. Pero esto son hipótesis, teorías, bastante cómodas para el raciocinio con inclinaciones metafísicas, pero teorías al fin y al cabo. ¿Ante quién se forman las preguntas y las respuestas?

3.         Al salir al astral en vida, uno ve que puede separarse del cuerpo y seguir manteniendo forma/identidad. ¿Por qué pues no puede pasar lo mismo al dejar no por un rato el cuerpo sino del todo/muerte?

ML: El cuerpo astral para esta explicación es de las mismas características que el cuerpo físico, en el sentido de que igual te estás identificando con esa forma, por muy sutil que sea. De nuevo aquí vale preguntarse… ¿eres ese cuerpo astral? O sea, ¿ese cuerpo te define? O ¿eres lo que presencia todos los cuerpos, tanto los que consideras propios como los que no?

4.         ¿Por qué esa Conciencia debe quedarse con un solo polo de la triunidad; es decir, rechazar la forma y quedarse con el vacío? ¡Si resulta que en el vacío hay forma y viceversa; cosa que corrobora la ciencia cuando demuestra que en la energía hay masa/identidad y hasta en una rayo de luz: onda electromagnética están los infinitos programas de televisión con todas sus historias e identidades?

ML: Te mencioné de varios modos que no se trata de rechazar un aspecto para quedarse con el otro, ¿recuerdas? Neti-neti, ni esto ni esto otro. Lo que eres es indescriptible (no se puede describir), se puede indicar que es lo que Presencia, como indicación, pues realmente, esto es también una idea, en realización nada es sino Si mismo, o sea, en Si mismo están todas las cosas, pero una cosa por separado no es el Si mismo. No dos, implica que no hay distinción real entre noúmeno y fenómeno. La aparente distinción la propone el pensamiento dual.

5.         En mi modesto entender, los que no nace es andrógino; es decir, no dual sino triunitario. Lo que nace es dual y por tanto efímero. Pero lo eterno tiene tanto forma como vacío integrado; de no ser así, tampoco podría existir, no? ¡Luego siempre se salvaría la identidad aunque no la limitada y desarmonizada y desintegrada que tenemos ahora! El propio cuerpo astral es una muestra de ello. ¿Qué piensa un advaita de ello?

ML: Todo lo que pienses está cargado del poder que le otorgas al pensamiento al creerlo. Lo que creas posible se hace posible.
Los pensamientos están en la Conciencia y el poder de distinguirlos y darle validez se llama mente. Unas veces validas unos, otras veces validas otros… y esto es lo que significa que todo va y viene en la Conciencia. Como un paciente pescador en una barca, caña en mano y anzuelo en el agua, va recogiendo los peces como pensamientos. Todos ellos están en el agua, y los pescas con la atención… los sostienes hasta que los sueltas. Ese es el valor del pensamiento. Otra cosa es Realización, que es eso que presencia, aquí y ahora, y más allá también :D


(Tomado del foro: http://concienciaesencial.lefora.com/2011/06/02/que-hay-para-el-advaita-tras-la-muerte/#post4 )

viernes, 3 de junio de 2011

Las Disciplinas Como Mapas




ML: Hay que cuidarse de no caer en partidismos doctrinarios, entender que son mapas que pueden ayudar en la medida que se ajusten para cada uno, y que en ningún caso contienen en si mismos la verdad. Y otra cosa, cuidar de que aquello que se comunica o se comprende no sea un aspecto teórico de dichas enseñanzas, pues efectivamente esto sería un discurrir de erudición que nada tiene que ver con la comprensión profunda y genuina de lo que en verdad es Ser, que por revelación se muestra.

Quedarse en la teoría -viendo el mapa-, es la causa de que no se notan transformaciones en la vida, aunque se promulga una supuesta comprensión acerca de ser o de no ser.

Hay modos de oración o de meditación, absorción, que se señalan en el advaita o cualquier camino de enseñanza no dual, es la entrega a la Gracia misma que todo lo aclara (no distinta del propio Ser). El Advaita da herramientas conceptuales para que la mente discurridora , que siempre está presentando descripciones, deje de asumir y hacerse cargo de todo ese proceso y de adueñarse de esa vivencia.

P: Sí, Marialuisa, hay mucho en común (en las doctrinas), eso no me preocupa...me preocupan las diferencias...

ML: Las diferencias son precisamente lo que presenta la mente, de ahí la variedad, multiplicidad... si no quieres preocupaciones, entonces toca averiguar qué es Ello que no ve diferencias... y por supuesto, esto no se aprecia por medio de la mente. Las disciplinas no duales (advaita, zen, taoismo, sufismo, kábalah, cristianismo primitivo, etc) son mapas de cómo hacer esta averiguación. Múltiples mapas... como cuando haces mapas de cualquier territorio, unos muestran los accidentes geográficos, otros las lineas que dividen el territorio en países, otros mapas son de rutas para hacer recorridos del territorio.. así son las disciplinas... mapean de muchas maneras distintas... el territorio -lo Real- es el mismo, los mapas son diferentes... ninguno está necesariamente errado... tú tomas el que más te conviene. Pero ojo! el mapa, en si, no es el territorio! Si lo que te interesa es elaborar un mapa, ocúpate de eso entonces, pero no desprecies los mapas que otros con mucha seriedad han elaborado. Y si lo que te interesa es Ello que no sufre por las diferencias, entonces toma cualquiera de esos mapas y recorre el territorio señalado... mi sugerencia es que no mezcles los mapas porque eso te produce confusión.

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