martes, 22 de febrero de 2011

SABER LO QUE SOY



Alguien dice que quiere saber lo que él es. ¿Qué “cosa” será eso? Eso… “lo” que él es. Habiendo descartado el cuerpo y cualquier emoción como cosas que le puedan definir, queda descartar cualquier pensamiento, como objetos que se refieran a “lo” que él es. Y si descarta todo pensamiento… ¿cuál puede ser la respuesta a lo que él es? Es fácil comprobar que cualquier respuesta es un pensamiento. Si por ejemplo digo: soy el alma inmortal… ¿a qué me estoy refiriendo? ¿Acaso no se precisaría toda una elaboración especulativa para responderlo?

El fuego en una chimenea es siempre fuego, y nos encanta, atrapa nuestra atención… miles de formas están sucediendo allí, un movimiento constante y sin embargo, es siempre fuego y nada más. Tan rápido, y a la vez tan quieto.

Quietud o movimiento, sin importar cómo se tome... están sostenidos en esta presenciación. Se acaba el observador, se acaba lo observado y queda la pura observación… absorta en si misma. Y aún así sigo siendo en ello.

Al principio parece que se ha unido el observador a lo observado… luego se descubre que nunca hubo dos, aparte de la interpretación mental. Y esta interpretación a su vez es como el fuego… pensamientos que bailan como las llamas en la conciencia que las observa.

Así el universo… un baile de explosiones y más explosiones… la obra de arte suprema, el misterio desplegado.

Maria Luisa:
Te estoy pegando mis apuntes como van saliendo porque es día de escritura.
R.Malak:
Medita sobre esto que te colocaré... que es lo que conversamos hace unos días.
Maria Luisa:
A ver.
R.Malak:
El conocimiento siempre está allí... la senda apunta a disolver los obstáculos que impiden que este saber se vea.
Maria Luisa:
También podría verse como que... el no saber siempre está allí... y en El aparece como saber, todo lo que es preciso ser sabido en cada instante.
R.Malak:
No, el saber siempre está allí... no es algo que sea impermanente.
Maria Luisa:
El saber entendido como conciencia pura.
R.Malak:
Así es... no es un producto.
Maria Luisa:
Sin embargo cuando no hay un objeto sabido, o un conocimiento sostenido... no hay nada que saber.
El conocer queda latente y es idéntico a no saber. Es como... que en el silencio se sostienen los sonidos. Los sonidos se conocen y se dice... hay escucha. Pero cuando no hay sonidos, ya que estos son intermitentes y a veces no surgen... solo hay silencio y nada hay que escuchar, sin embargo, está latente el poder escuchar.
R.Malak:
Explícate
Maria Luisa:
La luz siempre está... pero si no hay un objeto en que esta se refleje, la luz no es vista.
El saber siempre está, como posibilidad de saber.
Sin embargo, en el sueño profundo... ¿qué se sabe?
No hay nada que saber, ni siquiera necesidad de saber, porque tampoco hay no saber...o sea, no hay duda.
De ahí.... que el preciado saber, atesorado, en esta aparición como objeto que refleja la luz... no se quiera perder.
La eseidad, como mi misma iluminada por la luz, es decir, el yo que aparece como el conocedor, es la oportunidad de saber de si mismo, no hacia la proyección, sino en la introspección. Pero sin el punto de eseidad.... no hay ni extroversión ni introspección.... solo latencia, el Poder quieto... inmanente... sin haber explosionado.
…………………………………….

A todas estas Malak se retiró a sus quehaceres y me pregunto si se debe a lo espeso de la reflexión o a que estaba desvariando. Sé que me dejó reflexionando para armar mi periódico texto semanal. Me doy cuenta de la densidad de estas reflexiones, pero no las puedo evitar. Entiendo que él me pidió meditar, o sea, revisar profundamente el significado de que el Saber (de sí mismo) siempre está ahí, y que la senda (de investigación espiritual que proponemos) consiste en disolver los obstáculos que parecen impedir que este saber se vea de manera evidente.

Cuando me introduzco en esa espesura de la reflexión, las palabras se vierten y vierten, como el agua que sale de una cantimplora sin tapa y tirada en la arena sedienta del desierto. De tan espesas, sólo pueden ser absorbidas en el instante antes de que el seco terreno se las trague para siempre. Más quisiera ser un poco más ligera en las expresiones, pero de nuevo, parece que no lo puedo evitar. No me es viable frenar la expresión espontánea que se derrama, por sí sola, como luz, como agua, como fuego.

Es cierto que el Saber (lo que Soy)… está siempre…más aún…entendido como Pura Conciencia no es otra cosa que el Ser mismo. Todos sabemos que somos, aunque varíen tremendamente los conceptos acerca de “qué” somos. ¿Quién va por ahí preguntándose quién soy? Sólo los loquillos que hemos cuestionado lo que nos dicen nuestras ideas impuestas. Llamo amistosamente loquillos a todas esas intensas genialidades capaces de cuestionar lo supuesto. Volviendo al asunto: “la senda apunta a disolver los obstáculos que impiden que este saber se vea”. Bien, haciendo caso a la recomendación, entraré a meditar sobre este tema.
……………………….
Pasado el momento, me doy cuenta que hemos repetido hasta la saciedad este asunto, y como ya se convierte en una tarea obligada esto de ponerme a meditar el tema no es algo que me surja con espontaneidad, por lo tanto, no me queda más que dejar aquí unos extractos, y más abajo, el enlace a nuestra página Web, donde hay más que suficientes señales, a mi modo de ver, que expresan una y otra vez lo primordial de este asunto. Y finalizo diciendo, que la senda no es un proceso que nos lleve a algo nuevo, sino un camino de retrospección, hacia el origen que jamás se ha perdido. Saber como Conciencia esencial que Soy y que se derrama en felicidad, manifiesta como gratitud, alegría, paz, belleza, creatividad, espontánea expresión de “los mil soles de la existencia” (un símil poético que… no sé qué significa, pero me agrada).

“R.Malak: Las personas tienen una divinidad inherente, la naturaleza esencial de todos y cada uno, es divina y una sola. Esto no se sabe debido a las tendencias implantadas para mantener el vehículo (cuerpo), lo que provoca ignorancia y confusión. En su ignorancia, todos, o la mayoría, se identifican con el cuerpo, la mente y las emociones. Al trascender estas expresiones (no eliminarlas), vuelve uno a reconocerse en lo Absoluto, lo cual es pura bienaventuranza.” (Resplandor No-dual 6.4)

“R.Malak: El que perdió sentido en su quehacer, sus relaciones o los principios que sostienen su vida, comienza a cuestionarse si existe un modo auténtico que le de sentido de ser y una explicación viable, o un modo de acceder a la felicidad verdadera. La No Dualidad puede presentarse en un principio como una filosofía teórica y no como una vivencia inmediata y certera. Pero aún en ese caso se presenta al menos como un mapa o una señal. La observación sin juicio… se convierte en una vía posible, que sólo se descubre practicándola.” (Resplandor No-dual 21.14)


Y con esto queda sellado mi auto compromiso semanal. Un beso, un abrazo, todo el amor. Namasté o cualquier otra expresión que indique la belleza de Ser -todos, cada uno y nadie en particular- esta inmensidad sin fronteras.

MariaLuisa





2 comentarios:

el buyo dijo...

sera?que hay un impulso de la luz ? que cuando es obstaculisada tiende esta a "completar su circuito"?..y cuando corresponde el momento en que pasa por nosotros gozamos la existencia y con profundidad esa existencia se resueve en saber....ej.en la oscuridad del cuarto observo la pequeña luz de un artefacto electronico(aire acondicionado)...bajo(cambio de punto de observacion) la mirada y cuando esta se detiene otro artefacto justo en ese instante se activa encendiendo luz(despertador)senti que no fue mia la decision de bajar la mirada ..precensie que ella la luz era pese a manifestarse en diferentes espacios como individualizada cumplia un recorrido entre todo y cada objeto del cuarto y cualquier movimiento solo era la diferencia entre oscuros y brillos...saludo y espero que este comentario no sea una interferencia que cambie un noble recorrido

MARIA LUISA dijo...

Saludos Buyo. Gracias por tus comentarios, bienvenidos. Cuando menciono luz... es un símil que se refiere a la claridad de perfecto conocimiento o conciencia, y no a la luz física que ves con los ojos. Es una cuestión metafórica. Aunque por supuesto, no hay diferencia entre lo manifiesto (incluido el fenómeno físico) y lo inmanifiesto como puro ser conciencia. De hecho el enfoque es: No dos.
Un abrazo.

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