martes, 13 de julio de 2010

Las puertas del cielo


Las puertas del cielo

Se abren para la mirada como cuando nos sacamos unas gafas de sol.

Las puertas del cielo no separan de lo divino, son solo una construcción de ideas que se sobre-imponen a la comprensión.
En ellas está escrito que soy una individualidad ansiosa de pasar su través para encontrarme con la esencia Divina.
Las puertas del cielo son ideas sostenidas. Verlas como lo que son, ideas, hace que no tengan más solidez que la que se les confiere.
Dejar de creer en las ideas y las puertas no se abren, sino que desaparecen.

No hay puerta divisoria entre lo que soy y lo divino.
No hay más disolución que producirse, que perder la creencia de estar separado.
Cuando ya no creo que soy el yo individual, toda la construcción de yo soy esto y lo otro deja de tener cimientos. Se derrumban los errores y todo queda diluido. Siempre he mirado desde el fulgor que ilumina el conocimiento, siempre he sido la esencia inmutable. No puedo diluirme, no puedo entregarme…

Y mientras ese yo persista, esta sentencia lo deja patituerto, en un pataleo absurdo, queriendo y queriendo llegar a ser uno con la esencia.
No hay yo. Es solo mente inquieta.

Las aguas de la mente se agitan cuando el océano se cree ola… la ola surge de la propia identificación como individuo… la mente es solo el desorden generado por la incomprensión… cuando hay comprensión, ya no hay mente que comprenda… Nirvana es océano de luz infinita, tal y como siempre ha sido, por los tiempos de los tiempos.

4 comentarios:

Santosham dijo...

a lo que agregaría:

Y aún así todo está PERFECTAMENTE BIEN como está.
Ya que ¿quién lo cambiaría? ¿Ese tu/yo de ficción?. Con puertas, nirvanas, ignorancias, comprensiones y conceptos varios TODO es lo que hay, y ni queriendo se puede escapar de esa perfección unitaria.

gracias por el pie de letra.
un saludo

MARIA LUISA dijo...

Gracias Santosham por tus amables comentarios... y no me detendría en seguir expresando...lo que la mente muestra...en verdad usamos las palabras y con ellas se trata de dilucidar lo indescriptible... el encanto por la escritura, como herramienta de expresión, hace que juegue con ellas y a la vez las use para llevarnos de la mano al abrupto precipicio desde donde se vislumbra el hermoso amanecer. Ese que deja solo asombro y fascinación plena.
"Perfecto" es un concepto que la mente ha creado pero que no entiende y aún así lo trata de manejar. "Bien" es otro concepto que va de la mano con su par opuesto: "mal". Agregar y sumar conceptos es una labor mental, que espera equipararse a la perfección... busca perfeccionarse, y de hecho así sucede.
No hay un yo separado tratando de perfeccionar... es sólo un funcionamiento intelectivo llamado mente... aunque no haya un yo o un tú, ese aspecto racional está laborando en constante intermitencia, y así como aclara, confunde, cuando estamos sostenidos en él (la razón) como si fuera la verdad. Mencionar que no es posible escapar o que si es posible liberarse, siguen siendo ideas... y por muy bien que sean supuestamente manejadas las ideas, es seguir identificados con la mente parlante, el rotatorio grabado de conceptos... ¿a quién quieres demostrar que lo has entendido, oh! mi mente?

AdA... dijo...

Leyendo leyendo..., me vino a "la parlanchina" el recuerdo de cuando eres chica y quieres llegar cuanto antes a ser grande, mayor... Bueno, solo eso:)

Un beso

MARIA LUISA dijo...

Un beso Ada y gracias por hacerme saber que pasaste por aqui, siempre grato :D

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