jueves, 14 de enero de 2010

Vislumbre No-dual. R.Malak



La generalidad de las personas desconoce la auténtica espiritualidad. Suponen que se apunta a la devoción o a lo religioso. Incluso por este lado del planeta, de una mayoría preferentemente católica, no se encuentran en condiciones de comprender, ni intentan averiguar el sentido de lo sagrado, de lo espiritual, de lo que sostiene la vida misma. Algunos ven lo espiritual como un giro hacia lo interior, una búsqueda de la paz, en contraste con las urgencias de la vida cotidiana que son demandantes, exigentes, complicadas y difíciles. Este modo de mirar lo espiritual es clasificado como algo antiguo, una manera que no ha evolucionado, que es intuitiva y no clara ni precisa, además, que no se puede expresar en forma detallada, e imposible de explicar con palabras. La gran mayoría de las personas la ubica en esa categoría, más aún, ignoran o no saben qué es lo no-dual, expresando simplemente que es inefable.

El conocimiento de la conciencia y la relación con el pensamiento y el no pensamiento, a lo que le llamo la observación sin juicio, provoca o nos muestra la realización, lo que sobreviene como un destello, una inmediatez de iluminación, filtrándose en los intervalos entre los pensamientos. Cuando esto ocurre, los pensamientos se lentifican y comienza la observación sin juicio. “La esencia, como la naturaleza original de la mente esencial, se muestra como un reflejo en el espejo de la conciencia.” Si pudiéramos usar la terminología conocida diría que es el pensamiento absoluto, más allá de la dualidad, de los problemas que estructuran a la conciencia centralizada. Cuando la mente ha regresado a la conciencia, aparentemente se vacía y se vuelve serena, apacible, hay una corriente profunda y apacible que aparece de lo profundo de nuestro Ser, que no es producto del pensamiento, más bien es como un flujo de actividad de lo esencial, como luz, armonía, plenitud.

Coincidiendo con la tradición, hablo del uno sin segundo, mostrando la auténtica negación de limites o clasificación, como lo absoluto que niega todo lo demás porque no hay nada fuera de si mismo, una expresión que no es una afirmación, ni siquiera una negación, como una paradoja en movimiento que está más allá de la negación y de la afirmación, mas allá de cualquier uso de la mente dualista, más allá de cualquier apreciación lógica.
Cuando me refiero al corazón apunto al Ser, y ocasionalmente podré coincidir con los maestros orientales que mencionan “Yo-Yo”, la conciencia del yo como el si mismo, que apunta a la individualidad y que se sumerge como Atman. De ese modo se reconoce como el Parabrahman, lo Absoluto, la realidad suprema, nuestro ser verdadero. La complicación está en que no se percibe, la impresión queda en observar los pensamientos, el movimiento de la mente, los recuerdos o los proyectos por realizar, por tanto se supone equivocadamente que ese es nuestro ser y al verse incluso o con presentación incompleta, no se dan cuenta que es solo el movimiento de los procesos interiores. De allí que apunte al presenciador que no juzga, que aparece como comprensión. R.Malak

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