viernes, 24 de abril de 2009

Apuntando



Siempre apunto a lo mismo…unas veces de una forma, otras veces de otra forma… según salga… aun así, parece que se va madurando en el sentido de ir entregando este voluptuoso ego y la personalidad que lo acompaña, o más bien ponerlo a disposición, para permitir que la comprensión se muestre por si misma, ajena a mi persona, a mis ideas previas y cualquier prejuicio.. por eso la hace una comprensión común, ya que no le pertenece a nadie… y es de todos a la vez… a veces usamos las muletas conceptuales para llegar a la orilla del río… luego usamos un rato la barca conceptual, para cruzar dicho río…. Y finalmente, al haberlo cruzado…. se dejan de lado muletas y barcas, ya no son necesarias… o sea… a veces se usa una ontología que señala, como un mapa, cuál es el territorio a ser recorrido… pero una vez en él, a echarle patita, cada quien tiene que hacerlo por si mismo… no es lo mismo mirar el menú de un restaurant que probar la comida. En todo caso, nada hay que aprender, lo espiritual es al revés…. Es desaprender

Porque los aprendizajes, cuando los sumamos a nuestro bagaje, se convierten en la mochila de la personalidad, que nos estorba para la ligereza de ser, para la libertad del vuelo de la comprensión desligada de los límites que nos imponen las ideas …esas ideas de que yo soy de esta nacionalidad y no de la otra…de esta raza y no de esa otra… yo soy de este pueblo y no del tuyo,… o yo soy católica y no judía… yo soy blanca, no negra… en fin…. Todo eso que separa a la humanidad, y que separa a los hombres de la naturaleza y tanto daño le hace…. Esas separaciones que me hacen ver al vecino con resquemor, con envidia o desprecio….

La mochila de las ideas nos llena de peso… nos agobia…. Nos llena de ansiedad, pues nunca está llena…es como un tragamonedas… nunca se sacia… porque la persona nunca puede llegar a completarse, ya que por su naturaleza es cambiante, transitoria, inestable… nació…creció…. decaerá… morirá…. Pero el Ser… el bello Ser no ha nacido… no tiene límites y es tan feliz… que lo triste es que no lo gocemos y que suframos… y esa tristeza que atenta contra la realidad…busca su nivel en la expresión espiritual…en la hermandad, en el abrazo…. Y la mirada que viene de la esencia… que se muestra en los ojos claros, la sonrisa y la actitud acogedora…

Mostramos una ontología que ordena un poco nuestro pensar… pretende, sencillamente, en la medida de lo posible y hasta donde las palabras alcanzan, de mostrar una pequeña luz, que al fin y al cabo…. es como la llama de una vela cuando se enfrenta al sol….. la Realidad es como un sol de pleno mediodía que no puede ser alcanzada por la llama de una vela… aun así, cuando estamos en el túnel de media-luz que nos confunde, que nos reclama como personas diferentes y llenas de limitaciones, separadas unas de otras… al menos esa pequeña llama ontológica pretende mostrar que hay una salida. Es un esfuerzo racional para ayudar a la mente a buscar una estabilidad, un punto de partida para investigar dentro de sus propias limitaciones, o sea, dentro de nuestras arraigadas creencias. Porque las creencias de cualquier tipo reclaman distintas verdades, las contraponen y arman una guerra de posiciones, de enfrentamientos, donde las espadas se cruzan, buscando nada…. Porque al final, la agresividad y la violencia solo dejan estragos, huellas y cicatrices… nada bueno sale de allí…

Bastaría aceptar que hay creencias, que estas nos han sido entregadas, ya que no nacimos con ellas, y que hemos sido subliminalmente obligados a tomarlas como ciertas, por la familia, la escuela, la sociedad, las instituciones. No nacimos bajo un cielo donde esté escrito nada de lo que ahora creemos. Bastaría reconocer que para creer cualquier cosa, antes está ahí nuestra conciencia, y que ella está presente a toda edad, en todo momento…. Que en Ella se da todo el devenir que llamamos nuestra vida, pues si no conociéramos lo que conocemos (y conocer es conciencia)… si no nos diéramos cuenta de las cosas…. tendríamos que preguntarnos si estas cosas tienen alguna existencia… Sé que es un reto… pero vale la pena enfrentarlo… siempre las cosas nos pasan a nosotros, a Uno le sucede todo, es Uno quien sabe, quien siente, quien percibe. Conociendo esta percepción, percibiéndose a si mismo, se descubre la plenitud de Ser y haber sido siempre… Ser Conciencia… esta es la proposición ontológica… usando las palabras… para anunciar lo que realmente es indescriptible.

jueves, 23 de abril de 2009

Por qué la orientación?



Buenos días. Me preguntaban anoche, que por qué todo esto. Todo esto significa, todas estas explicaciones acerca de algo llamado realidad esencial. Y me digo: ¿por qué? Cualquiera pensaría que hay una intención de ser salvadores del mundo. Salvadores de almas? Yo no se por qué, si yo misma me levanto con esta inquietud que me desafía y me reta. Me obliga a explicarme a mi misma, la razón de mi dedicación.

El otro día un amigo que se aplica a mostrar cierto enfoque filosófico hablaba de que hay quienes nacen con vocación de enseñar. Es cierto eso. Quizás desde pequeños andaban dando orientaciones hasta a sus padres. Por otro lado puedo ver a mi mamá, que casi nació con los pinceles en su cuna y pasados unos pocos años ya estaba enseñando a pintar… claro que esto era para ganarse la vida, porque a sus hijas no les enseñó por vocación, aunque lo que si está claro es que nadie le enseñó cómo enseñar. Solo se desplegó su propio saber innato, que quizás, o tal vez obviamente, fue un don al que se le aplicó la técnica.

El tema es, por qué hablar, escribir, conversar, acerca de lo que llamamos nuestra naturaleza esencial. Que de antemano, y como primer punto, exclamo que es pura dicha, felicidad completa que no tiene una causa ni una razón, ni se sostiene en nada de lo que llamamos vida, logros, metas, éxito, nada de eso. Cómo se comienza hablando de esto cuando nadie ha preguntado. Es decir, para qué ofrecer agua al que no tiene sed. Y en verdad, se escapa de mis manos este dar, es como si la propia fuente, por su propia naturaleza, emana agua y más agua, sabiendo que todo el reflejo se alimenta de esta agua, o sin saberlo, porque en la naturaleza las cosas ocurren sin necesidad de explicaciones. El árbol crece durante siglos y se asienta en la pradera como un rey, el gusano se vuelve mariposa, la mariposa se posa en la flor, la flor suelta su perfume, el sol brilla, las nubes pasan, la lluvia acontece, el rayo parte un árbol, que había tardado siglos en dar su gloriosa forma. Pasa la tormenta, el aire queda limpio, prístino, y la tierra mojada, buen suelo para que las semillas vuelvan a explotar, y nuevas generaciones florezcan. Así es la ronda de lo natural, y a nadie tiene que dar explicaciones, ni de por qué sucede, ni de cómo sucede.

Pero, y el gran pero, aquí están las dudas, aquí están las preguntas. Por qué? Cómo? Cuándo? Y a esta mente quién la invitó a este festín de la vida?

Es tan intenso, interesante y profundo el manantial de respuestas que se acumulan, sin la capacidad de hacer fila, para brillar, todo de un golpe, que desearía tener una vara mágica para poder comunicar esta comprensión que brota de cómo es todo esto. De cómo la misma mente que pregunta es el ordenador que aclara las respuestas, pero no por su propia potencia, sino que su capacidad se debe a la electricidad que se expande y transforma por si misma, desde el potencial hasta su expresión, como un rayo, si, un rayo que parte en dos las dudas.

Aparece una pregunta, y de la mano trae la respuesta. Y es que la naturaleza esencial es pura inteligencia y sabiduría. Una flor no puede sino abrirse cuando está bien alimentada por nutrientes y luz.

Pues bien, la comunicación de la enseñanza espiritual ocurre porque si. Ocurre porque hay dudas, y porque hay preguntas. Por doquier hay dudas y preguntas, aliñadas fuertemente de temores escondidos. Y la gente vibra de miedo aunque muestra aparente seguridad en su personalidad que mucho tiempo le ha llevado construir. Las fortalezas de la personalidad tienen todas sus flancos débiles. Toda fortaleza estructural se erige en función de proteger y donde hay protección es porque hay miedo. Y miedo, amigos, es lo que produce sufrimiento. Un sufrimiento que se ve por todos lados, en los ojos de los habitantes temporales de un metro atestado en plena hora de salida laboral. Miedo que se esconde tras una personalidad que te atiende tras un mostrador de la compañía telefónica. Miedo y dudas, necesidades y angustias, en el joven empresario que toma su celular mientras hace la cola para pagar los servicios de su casa, y con aprehensión le explica al cliente detrás de su auricular, que el dólar bajó y conviene comprar rápidamente, y su estrés suda por todo su cuerpo lleno de miedo, terror, pues esta sería la oportunidad de ganar un buen dinero, y si no acumula, cómo pagar más deudas de servicios y todos los objetos, viajes, o necesidades, realmente necesarias? Quizás si. Pero miedo.

Carencias, tristezas, pérdidas, hambre. Ansias, inseguridad, y hay quienes piensan en lo último ya, cansados de vivir el estrés de completarse. Cómo comienza todo esto? Y sobre todo, más importante, cómo termina?

Y aquí la respuesta directa. Comienza con la incomprensión, la confusión. Y termina con la claridad, la comprensión. Así de simple.

Y la enseñanza espiritual, o mejor decir orientación, ya que nada nuevo hay que agregar ni aprender, que compartimos, se trata de permitir que la comprensión que ya está en ti aflore y se muestre. Que la inteligencia que le da vida a tu cuerpo y sostiene la existencia de todo el universo que conoces, se muestre y brille en todo su potencial, su esplendor, como un bálsamo de plenitud que siempre ha estado como tu propia esencia. Y esto no son palabras nuevas…ya tantos lo vienen diciendo… y ojalá se comprendiera de un solo trazo, que esto no es algo que se alcance, ni se logre, ni por acumular conocimientos, ni por alguna clase de evolución. Si así fuera, estaríamos poniendo aún muy lejos la posibilidad de que la realidad se muestre ahora mismo, en el lugar donde siempre ha estado. La realidad que te afirmo, con plena certeza, que es plena, gozosa y que nada necesita, como tu propio Ser. Y que te está permitiendo tomar conciencia de estas palabras, y de esta comunicación que apunta directamente a tu centro, tu corazón, tu punto neutro, ese, donde la personalidad no tiene cabida, porque es Uno en ti, y Uno en mi. Ese que siempre ha sido… y lo sabe…. Lo sabe.

Maria Luisa

Amigos

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