domingo, 28 de diciembre de 2008

Inicio a la Mirada No Dual 3. Existencia

Todo es existencia, el universo, el mundo, la cosmología toda.
Lo que uno es, es existencia.
Nada está separado del resto.
Las entidades son formas aparentes generadas por la mente, comenzando por la primera persona: yo.
Cuando el yo personal aparece, junto con ello aparece el mundo y las formas.
La mente es la conceptualización hecha de todo lo emanado del si mismo

El si mismo es existencia, y es causa y a su vez efecto. Es el fundamento y a la vez la emanación y movimiento del universo. No hay entidad consciente en la realidad suprema, es solo conciencia esencial. En esta conciencia esencial está incluido el universo como su emanación o manifestación. Al ver los fenómenos como apariencias separadas de un observador, ha surgido la dualidad y la ilusión. Pero si los fenómenos son apreciados como un todo inseparable en la conciencia del Si Mismo, no hay diferencias, no hay entidad a quien se le atribuya independiencia y experiencia. Todo es existencia y conciencia, Sat-Chit.

Los objetos que surgen como producto de la división mental, o sea, la objetivación, se dice que son existentes. Nada es existente, solo hay existencia. Pero a la vez, todo existe supeditado a la Existencia-Conciencia.

Existencia es Ser…existencia es. No hay ser aparte de la existencia misma. Yo, la primera persona o eseidad, surge de la identificación consciente con una forma o cuerpo, con un organismo que aparenta funcionar separado e independiente del universo. (Como referencia científica, diré que el cuerpo de cada ser es una formación consciente. Desde el punto de vista de la física cuántica, ningún objeto es sólido, sino movimiento energético que aparenta ser materia.)

La eseidad tiene un sentido. Y es la apreciación diferenciada de la fenomenología. Por medio de los sentidos se aprecian los distintos aspectos inherentes a la existencia.

No hay dos entidades, no hay dos yo, no hay el si mismo y la persona. Solo hay existencia de si mismo que se hace existente en su propia conciencia, diciéndose Yo Soy, sintiendo Yo Soy, y accionando como Yo Soy. La mente objetiva, las emociones mueven el sentir y el cuerpo se hace cargo del hacer aparente, moviéndose en un mundo diferenciado, que hace posible la experimentación de cada fenómeno. Se dan nombres a las formas diferenciadas por los sentidos. La inteligencia clasifica y ordena por medio de funciones conscientes llamadas mente. Inteligencia, mente y conciencia, son lo mismo, vistos y comprendidos como la esencia. Sin embargo se puede clasificar en el siguiente orden, para su comprensión inicial. La Conciencia sostiene todo como la base, eterna, infinita, no nacida y no transformable en si misma, como totalidad de existencia. De sí, emana la sensación Yo Soy, se centraliza como entidad aparente que experimenta el mundo, y esto es mente. La inteligencia es el movimiento de emanación del si mismo y el funcionamiento del movimiento consciente. De la Conciencia Esencial emana por acción de inteligencia esencial, la eseidad como conciencia centralizada.
Resumiendo, la mente emana de la conciencia, se sostiene en la conciencia y regresa a la conciencia. La conciencia es permanente, en cambio la mente es la impermanencia, lo cambiante en estados alternados y periódicos, mutable, que aparece y desaparece, que nace y muere, que está sometido a un proceso de causalidad y se sostiene en el tiempo y el espacio y como el tiempo y el espacio. La inteligencia es el movimiento mismo de la Existencia-Conciencia. Existencia, Conciencia y Ser es una unidad inseparable, distintos nombres para el Si Mismo.
Por tanto, en el estudio o comprensión ontológica inicial, que ayuda a señalar la realidad, se debe entender que la Conciencia no necesita la mente para Ser-Existir, pero la mente si necesita a la Conciencia, pues es su emanación, como el hielo que requiere de agua para su existencia. Siendo en este símil, el agua conciencia y el hielo mente.

Para un comienzo en el discernimiento que hace en principio el que busca la Verdad, se habla de que lo Real es permanente y lo irreal es lo impermanente. Que la Verdad es permanente, pues no nace ni aparece, y que la mente es ilusión o Maya. Por lo tanto, al buscar lo permanente el procedimiento es encontrar conscientemente la raíz y origen, o sea, el principio de la eseidad: yo soy. Encontrar a conciencia la sensación yo soy de donde procede el pensamiento yo soy. Sostenerse en ello, y residir en la gracia que es la existencia pura, el Ser inmaculado, la Conciencia esencial como Luz. La Verdad se autoevidencia como la propia existencia, no como entidad, sino como la base y sustento de toda objetivación, conceptualización, y diferenciación que se aprecia como mundo, otros seres y la interacción entre ellos. Existo… como Ser Conciencia…. Sat Chit…. Y esta apreciación es bienaventuranza y gracia. Sat Chit Ananda.

No reconocer esta realidad, es el sufrimiento, es la ignorancia de nuestra verdadera naturaleza esencial.

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